Arturo Fernández, cofrade en Málaga: "Cada día es una emoción nueva"
El hermano mayor del Santo Entierro de Málaga nos cuenta lo que significa para él ser cofrade

Arturo Fernández, cofrade en Málaga: "Cada día es una emoción nueva"
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El sentir cofrade se respira intensamente en nuestras calles. En Málaga, estos días podemos ver majestuosos tronos de hasta cuatro toneladas portados por hasta 250 personas.
El hermano mayor de unas de las hermandades que salen este Viernes Santo, la del Monte Calvario, es Arturo Fernández, quien reconoce que poder volver a la calle tras dos años en casa es muy emocionante: "Cada día es una emoción nueva".
"Es un momento muy emocionante, cuando se abren las puertas y ves a la gente allí esperando a ver la procesión justifica el trabajo que has hecho durante el año para preparar la salida", explica. La procesión sale a las 3 de la tarde del VIernes Santo de la ermita, de la capilla del Calvario: "Salimos solo con un pequeño catafalco con el Cristo Yacente y lo trasladamos al Santuario de la Victoria, que es de donde realmente sale la procesión.
Trasladan la imagen del Cristo Yacente al trono: "Se representa el momento de la mortaja. Va el Señor, con los santos varones, la imagen de su madre y las tres Marías y, en el segundo trono va, bajo palio la imagen de Santa María del Monte Calvario, acompañada de san Juan", explica Arturo.
Para él, hay muchas maneras de vivir el hecho cofrade: "Hay cofrades de Cuaresma y de Semana Santa, que participan exclusivamente en este tiempo, pero también hay un sector, que son los que llevan adelante las cofradías, que durante todo el año están comprometidos. Se hacen muchas cosas, no solo preparativos físico, enseres... sino que se hacen muchas otras actividades que mantienen la cohesión del grupo".
La primera vez que Arturo Fernández salió en procesión tenía 16 años: "Fue un momento en el que en la Semana Santa de Málaga hubo un gran revulsivo. Nos incorporamos de forma masiva todos los chicos de 14, 15 y 16 años a llevar los tronos, cuando antes los llevaban cuadrillas de gente pagada. Y las chicas se incorporaron como nazarenas que, hasta ese momento, era algo exclusivo de hombres".



