En 'Herrera en COPE'

"Teníamos que amerizar, no podíamos tomar tierra sobre las rocas afiladas"

Fernando Ortigueira lleva practicando parapente 15 años, en todo este tiempo nunca ha sufrido percance alguno, hasta hace dos semanas en las que tuvo que vivir una experiencia traumática.

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:32

Un accidente que le costó la vida a Guillermo Casás Boubeta, amigo de Fernado y compañero de aventuras en los cielos con sus parapentes. El pasado 4 de julio ambos decidieron salir a practicar lo que más les gusta, el parapente y se fueron "a una zona de vuelo que Guillermo conocía en Cabo Home, yo era la primera vez que volaba allí. No era una zona de vuelo realmente porque no había zona de aterrizaje, era el mar. Despegamos, cogimos altura porque en ese momento había viento que te mantenía volando. Guillermo indicó de ir a la zona norte, por el lado del acantilado hasta que empecé a notar que estábamos perdiendo altura, porque no había viento por la zona del acantilado y tuvimos que tomar la decisión de hacer un amerizaje" recuerda poco a poco lo que ocurrió aquel día, Fernando Ortigueira en 'Herrera en COPE'.

No había otra opción era amerizar o aterrizar en las rocas afiladas del acantilado. Había que amerizar. "Hay un procedimiento, hay que soltarse de la silla, soltar todos los cierres que te anclan a la silla para poder saltar tres o cuatro metros antes de llegar al mar y  que el parapente no tengas el peligro de enrollarte con todos los cordinos. El agua era más seguro, las rocas no tenían ninguna buena pinta, eran de punta. Guillermo decidió tomar tierra en las rocas y no soltó los cierres y a última hora decide ir al mar pero no se había soltado la silla. Empezamos a nadar, pero yo solo tenía que nadar y él tenía que hacerlo con la silla. Pensé que había llegado a la silla porque vi flotando su parapente sin la silla. Esperé a ver si el móvil funcionaba, para llamar a los servicios de emergencia. Tuve que escalar, las rocas eran muy escarpadas y tardé dos horas en llegar a la cima" sigue relatando Fernando Ortigueira el mal trago de aquel jueves.

Cuando Fernando llega a la cima es cuando se entera de que Guillermo ha muerto, "cuando una barca de pesca, avisada por los guardacostas, recoge los parapentes es cuando descubren el cuerpo" y así se lo comunicó la Guardia Civil.

"No estamos acostumbrados a accidentes mortales en el parapente, es un deporte seguro, por desgracia, las carreteras, el ciclismo estamos acostumbrados, El parapente es seguro, jamás ha habido un accidente mortal en Galicia, las dos muertes han sido por ahogamiento en el mar" se resigna Fernando que insiste en la seguridad de practicar parapente.

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