El crimen del rol

Un macabro juego de rol llevó a la muerte a Carlos Moreno, un empleado de limpieza que se encontraba en una parada de autobús

 El periodista Diego Martínez nos trae una semana más un nuevo caso de psicópatas

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 11:45

Javier Rosado y otro estudiante menor de edad Félix M. le dieron 20 puñaladas. El juego era matar sin conocer previamente a la víctima.

¿Qué ocurrió en ese crimen que puso sobre la mesa a los juegos del rol?

Era el año 1994. Madrugada del 30 de abril. Un estudiante de Química de 22 años, Javier Rosado y otro joven estudiante Felix M. asesinaron a Carlos Moreno asestándole 20 puñaladas, un empleado de limpieza de 52 años que volvía a su casa de noche y que se encontraba en una parada de autobús en el barrio madrileño de Manoteras.

A la caza de una víctima inocente, no conocida por los asesinos

Javier Rosado inventó un juego de rol muy macabro llamado ‘Razas’, y convenció a su joven amigo para seguir las instrucciones que él mismo ideó. En principio decidieron buscar a una mujer, pero las personas que se encontraron en la calle no eran del gusto del creador del juego. Fue cuando se decidieron por Carlos Moreno. Se acercaron y le pidieron el dinero y luego sacaron los cuchillos. Moreno se resistió y los insultó, momento que aprovecharon para darle hasta 20 puñaladas.

Los restos de un guante de látex puso a la policía sobre los dos jóvenes

La policía encontró un trozo de guante de látex en el lugar del crimen. Con esa pista arrestó a los dos jóvenes. Seguidamente, con una orden de registro, cuando llegaron al dormitorio de Javier Rosado fue una sorpresa mayúscula, ya que encontraron unos 3.000 volúmenes de temáticas tan diferentes como ocultismo, revistas sobre temas paranormales, 15 cuchillos y abundantes manuales de rol.

Un diario personal de Javier Rosado lo delata

El asesino inductor recogió todo lo que sucedió esa madrugada en un diario personal, el cual fue hallado por la policía en el dormitorio de Rosado. Contaba que se había propuesto matar a una mujer, “joven y bonita, a un viejo o a un niño”. Reconocía que querían matar sin conocer previamente a la víctima, ya que eran las reglas que establecía el juego del rol.

La descripción de la elección de la víctima en el diario es algo muy macabro.

“Nuestra mejor baza es que no conocíamos de absolutamente nada a la víctima, ni al lugar (al menos yo) ni teníamos ningún motivo real para hacerle algo”; “Pobre hombre, no merecía lo que le pasó. Fue una desgracia, ya que nosotros buscábamos adolescentes, y no pobres obreros trabajadores”, contaba en aquel diario que dejó atónitos a los investigadores.

Considerado un psicópata durante la celebración del juicio

En el juicio, se dejó patente que Rosado tenía una mente fría y calculadora, que carecía de remordimientos y de empatía, y que encajaba con el perfil de un psicópata al que le gustaba sentirse admirado y ser obedecido. El crimen causó estupor en la sociedad española y en aquel momento los juegos del rol se convirtieron en el blanco de la prensa ya que se aseguraba que tenían connotaciones sensacionalistas negativas que llegaban a alimentar las acciones criminales.

La sentencia en febrero de 1997

El 18 de febrero de 1997, Javier Rosado fue sentenciado a 42 años y 2 meses, por asesinato, robo y conspiración para el asesinato; su cómplice, Félix M., fue sentenciado a 12 años y 9 meses de reclusión menor por los mismos delitos. Los condenados también fueron sentenciados a pagar una indemnización de 25 millones de pesetas a la familia de la víctima. Rosado en la cárcel se licenció en Química (Medio Ambiente), Matemáticas (estadística) e Ingeniera Técnica Informática,

¿Que fue de Javier y Félix?

Javier Rosado antes de obtener el régimen abierto en la cárcel, disfrutó de 18 permisos y en 2010, obtuvo la libertad definitiva. Félix M. cumplió sólo cuatro años de pena, luego se fue a Alemania, y años después regresó, organizó su vida y nunca más quiso hablar de aquel episodio de su vida. Hoy es otra persona.

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