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Herrera, a Sánchez: "Gobernar cediendo a socios aberrantes solo lleva a callejones sin salida"

El rechazo a las Cuentas de Sánchez abre la puerta al adelanto electoral que tendrá que confirmar el presidente tras el Consejo de Ministros del viernes

Carlos Herrera

Carlos Herrera

'Herrera en COPE'

Tiempo de lectura: 5' Actualizado 11:43

 

Señoras, señores, me alegro, ¡buenos días!

Encantado y entusiasmado de saludarles una mañana más a las 8 de la mañana, a las 7 en Canarias, en este jueves 14 de febrero del 2019. Se lo vengo contando desde las 6, pues como pasó ayer y antes de ayer había dos escenarios fundamentales: uno político, otro judicial; uno en el Tribunal Supremo, otro en el Congreso en el que fijarse. Ahora nos vamos al Congreso, que es el que tiene, si quieren ustedes, más novedad por la mayor trascendencia de lo que ocurrió ayer.

Pero no tiene menor trascendencia tampoco lo que ayer ocurrió en la sala del Supremo, donde, como saben ustedes, están juzgando a los encausados en este proceso soberanista que pretendía, desde los aledaños de la ilegalidad, secesionar, romper, partir, separar Cataluña del resto de España.

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Ayer fue el día de la Fiscalía. Y ayer la Fiscalía hizo su trabajo. No puede decirse lo mismo de la Abogacía del Estado. Ayer hizo un pequeño papel. Pero la Fiscalía del Estado estuvo donde tenía que estar, que es defendiendo al Estado. Javier Zaragoza, Fidel Cadena. Oyendo a estos fiscales, desde luego, la panda de abogados de antes de ayer van a tener muy difícil sentar al Estado en el banquillo de los acusados porque los que están en el banquillo de los acusados son los que, precisamente, atentaron contra ese Estado.

Ayer blandieron algunos argumentos incontestables: el derecho a decidir corresponde a todo el pueblo español. No pueden unos pocos decidir sobre lo que es de todos. No hay legalidad democrática fuera de la legalidad constitucional. Este es importante. No hay una soberanía catalana. Hay una soberanía del pueblo español y el derecho a decidir corresponde a todo el pueblo español. Este juicio es en defensa de un sistema político democrático. La actividad política no es una patente de corso que justifique la comisión de acciones delictivas. El objeto de este proceso no es el independentismo. No, no sé juzga dirigentes que reclamaban libertades, sino a dirigentes que las querían arrebatar. Lo que se enjuicia es un plan concertado, minucioso, pluriconvergente para llevar a cabo un alzamiento violento y público para desafiar el orden constitucional. Este es el juicio del triunfo de la democracia y nadie es perseguido por sus ideas, sino por sus acciones. Estas y otras son algunas de las aclaraciones elementales, que es de primero de Justicia, que ayer realizaron los dos fiscales en su sitio y que pusieron también a los defensas en su sitio.

Hoy empieza a declarar, por ejemplo, el jefe de todo eso. Bueno, el jefe de todo eso era Puigdemont, pero Puigdemont está donde está. Y el que se quedó aquí, que es el que se está tragando toda la cuestión, es Oriol Junqueras. Está cabreado con una mano con el PDECAT, con Puigdemont, con Torra, con los CDR, con todos. Y veremos qué es lo que empieza a contar.

Y como les digo, el otro escenario es el político porque ayer 191 votos tumbaron por segunda vez en democracia, fíjense, los Presupuestos de un Gobierno. 8 meses de este Gobierno, de tiempo que se puede perfectamente dar por perdido. Ayer la ministra de Hacienda, en fin... Cogiendo los hombros, recibió el abrazo de todos los suyos. Estuvo bien, eh. Quiero decir que la figura política de María Jesús Montero ha crecido notablemente en estos debates defendiendo lo que defendieran. A ojos de muchos lo que defendía eran unos Presupuestos absolutamente absurdos. Pero políticamente ha crecido su figura.

Y ahora la pregunta es: Después de que te hayan dicho que no, ¿hay elecciones o no hay elecciones? Porque parece que mañana, después del Consejo de Ministros, digo yo que después de informar al Jefe del Estado, que está ahora en Marruecos, volverá esta noche, se supone, pues dile a Pedro Sánchez qué va a hacer.

 

¿Y qué va a hacer? ¿Qué va a decir? ¿Va a convocar elecciones? ¿Cuándo va a convocar elecciones? ¿El 28 de abril? ¿En mayo con las demás? ¿En otoño? ¿No las va a convocar? ¿Va a pedir una moción de confianza? Pues, hombre, todo tiene pros y contras en función de varios intereses. Y las convoca el 28 de abril, pues... Digamos que a sus barones socialistas les hace mucha gracia, pero... Bueno, hay que hacer campaña en Semana Santa. Tampoco pasa nada por hacer campaña, pero bueno, para entendernos.

¿En mayo? Miren, meter hasta seis urnas en unas elecciones es invitar al voto muchas veces y, desde luego, tampoco le interesa mucho a los barones socialistas.

¿En otoño? Bueno, ¿y qué haces hasta que llegue otoño? ¿Tienes al país paralizado? Por cierto, ¿y si es en otoño vas a ser tú el candidato o van a poner otro? Y hasta otoño, ¿como con una cuestión de confianza, es decir, decirle a la Cámara: darme la confianza, por favor? ¿O sin esa moción de confianza? Bueno, y otoño, ¿y por qué otoño? ¿Y por qué no el año que viene? Porque ya puestos... ¿Qué le obliga a Sánchez a convocar elecciones ahora? ¿El sentido común? Sí, bueno, pero tampoco eso es, precisamente, una constante en su ejecutoria. ¿Lo que él mismo dijo cuando estaban los Presupuestos de Rajoy, que igual no se aprobaban, que no aprobar presupuestos obliga a un gobierno a convocar elecciones,? Ya, pero eso lo dijo cuando era otra cosa. Pero era presidente del Gobierno. Ya saben la teoría de Carmen Calvo. Ahora no porque ahora es otra cosa y ya, por lo tanto, lo que dijera antes no sirve. Así que, oiga, tampoco se den tanta prisa.

Miren, sí que es cierto, y vengo diciéndoselo esta mañana, que tanto a los independentistas que han rechazado estos Presupuestos, como a Sánchez, esta acción, en el caso de convocar elecciones, les viene bien porque refuerzan un discurso que técnicamente les es conveniente. ¿Qué discurso? El de Sánchez: “Yo no he cedido ante el independentismo. Ahí los tienen. Me han dejado tirado por no ceder”. O es mentira, pero bueno. Por no ceder. “Yo soy víctima de la derechona que ahí la tienen. Y soy víctima de los soberanistas. Encima que Podemos está a la baja, yo digo, ahí está mi centro”.

¿Y los independentistas? “Oiga, yo no he cedido ante el Gobierno. Yo no he cedido ante los españoles. Oiga, yo no me he olvidado de mis presos, que están allí, con lo cual todos nos hemos comportado como nos teníamos que comportar. Y, además, un mensaje a los socialistas: Tener cuidadito que ya veis lo que ha pasado en Andalucía, eh. Así que ya os podéis movilizar.

Eso de que no ha pactado, miren ustedes, iba pactando todo lo pactable: trasladar presos, los indultos, el presionar a la Abogacía... Hasta pactó aceptar el mediador, que es cuando se forma aquí el escándalo. Cuando la gente dice hasta aquí. Y entonces se hace los dignos y los otros se enfadan.

¡Qué pena! Se lamentaba Tardà. “Si lo teníamos a punto. Estábamos muy cerca de conseguirlo”. Sí, claro, seguir con 84 diputados, y solo Podemos de apoyo, no garantiza que saques proyectos. Parálisis de la vida política es inmediata. A este puede darle más o menos igual porque, al fin y al cabo, de lo que se trata es de estar en el falcon. Pero este final tampoco es tan ilógico. Gobernar cediendo a socios aberrantes solo lleva a callejones sin salida.

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