Herrera: "A Carmen Calvo, que mintió sobre el Vaticano, deben enseñarle rudimentos básicos de diplomacia"

No te pierdas la actualidad de este miércoles en el que se cumplen 40 años de la aprobación de la Constitución

Carlos Herrera

Carlos Herrera

'Herrera en COPE'

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 13:44

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Señoras, señores, me alegro, ¡buenos días!

Es miércoles. Acaba octubre y acaba como... Acaba un poco churrete, más o menos como venía siendo en estos últimos días. Acaba octubre en octubre y empieza noviembre en noviembre. Seguirá lloviendo en gran parte del país, alerta naranja en Granada y en Málaga por lluvias.

Hoy, 31 de octubre, hace 40 años que la Constitución española fue aprobada. Las Cortes aprobaron una Constitución que trabajaron en ella determinados representantes de todos los partidos. Gente de altura, eh. Estamos hablando de tipos... En fin, de intensamente políticos como Solé Tura con formación jurídica, como Fraga, como Pérez-Llorca, como Cisneros, como Roca Junyent. E hicieron o perpetraron, permítanme la expresión, un instrumento que a los españoles nos ha servido mucho durante todo este tiempo.

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Los que votaron entonces, el que menos ahora tendrá 58 años porque ya se podía votar con 18, y allí lo que decidimos, querida Ángela, fue que la soberanía reside en el pueblo español, que esto era un Estado social y democrático de Derecho, y que la forma de Estado era una monarquía parlamentaria. Yo vote eso. Yo vote que sí. Antonio San José que está aquí votó que sí. Y a partir de ahora hasta que tú has cumplido los maravillosos años que tienes y has desarrollado tu magnífica carrera, apunta alto, han pasado tantas cosas... Todas a pesar de los tropezones con mucha ilusión y gracias a un instrumento fundamental como este. ¿De acuerdo?

Pues, damas y caballeros, esto es el... Luego los españoles votamos, efectivamente, el 6 de diciembre, eh. Lo refrendamos. Pero las Cortes, aquellas Cortes que habían surgido después de la Ley de Reforma Política que había valido, en fin... Muere Franco, Ley de la Reforma Política, elecciones en el 77 que gana Suárez en el 79, que vuelve a ganar Suárez con menos proporción y gobierna pero de forma más inestable, efectivamente, esa Constitución que hoy va a ser recordada.

El Rey Felipe VI leerá el preámbulo, la princesa Leonor el artículo 1, a Pedro Sánchez le toca leer el artículo 2, que es precisamente el que el año pasado propuso cambiar. Este es capaz de leerlo no como pone, sino como él quisiera que estuviera. Vamos, como el día del besamanos que luego ya sale la Casa del Rey ahí a echarle una mano. Tiene atentos a ver si mete alguna morcilla en el artículo o no.

A este Gobierno ayer no le salieron demasiado bien las cosas. Estuvo Pedro Sánchez en el Congreso de Empresa Familiar. Hombre, no es que estuviera esquivando salivazos por los pasillos, pero, desde luego, cariño no le dieron ninguno. Entre otras cosas porque los empresarios le dijeron que lo que necesitan es estabilidad y medidas a largo plazo. No a corto plazo. Y, además, le dijeron que, hombre... Protestaron por la subida de impuestos que él defendió ante todos ellos. Ni un aplauso y con toda la frialdad se fue.

Pero donde ayer el Gobierno se cubrió de gloria fue en el contencioso, contencioso que ahora ha abierto el Gobierno con el Vaticano de forma absolutamente innecesaria a cuenta de los restos de Francisco Franco. El Vaticano ha matizado las declaraciones de Carmen Calvo sobre la exhumación del general Franco, del anterior jefe del Estado.

¿Qué es lo que dijo Carmen Calvo cuando volvió de hablar con Pietro Parolin? El Vaticano está en contra, iba a ayudarnos para que Franco no sea enterrado en la Almudena, en la Catedral de la Almudena, al lado del Palacio Real, Plaza de Oriente, etcétera, etcétera, etcétera. Y el Vaticano, el número dos del Vaticano, en ningún momento había dicho eso.

Ayer por la mañana, fíjense que con Paco Robles hablábamos de este asunto y de cómo te pueden dar 27 medias verónicas en un palmo de terreno estos especialistas. Vamos, un obispo es un obispo. Tú a un obispo, a un cardenal no le puedes hacer decir lo que él no quiere decir. Y, desde luego, mucho menos si es el número 2 del Vaticano.

¿Tú qué te crees, que vas allí con el top lencero y vas a decirle a Parolin o vas a conseguir que Parolin te diga lo que él no quiere decirte? Pero vamos a ver, hombre. La rectificación vaticana la adelantábamos, perdone la pedantería, ayer por la mañana y decíamos: “Contamos las horas que faltan o los minutos para que salga un comunicado del Vaticano diciendo que Carmen Calvo ha mentido”. Y, efectivamente, ese comunicado ha llegado.

Esto lo que nos lleva a pensar: Oiga, de verdad a lo mejor lo que quieren estos, lo que quiere este Gobierno es crear una bronca con la Iglesia porque cree que eso le da votos. Pues es posible, igual es que le interesa. Y crear un problema. No lo hay, pues vamos a crearlo porque ese problema me puede rentar. No sé. Yo qué sé. Y si luego, además, lo arreglo... Pues fíjense qué bien.

Lo que le ha dicho el Vaticano al Gobierno español a través de su vicepresidenta es: “Y a mí qué me cuenta. Ese es un problema que tienen ustedes con una familia en concreto y que tiene que solucionar ustedes hablando con la familia. Convenzan a la familia para que la familia no lleve los restos a la Almudena y ya está”.

Por cierto, es que los Franco tienen derecho a enterrar a su abuelo en su cripta de su propiedad en la Almudena. Y esto... En fin, tampoco hace falta ser un experto en Derecho Canónico para saberlo. Tienen derecho. Y el Vaticano no está para solucionarle los problemas a ningún Gobierno. Especialmente a estos gobiernos o a este Gobierno que no pierde una sola oportunidad para hacer el ridículo. Van a conseguir hacer de la exhumación de Franco un auténtico sainete.

Hombre, ya lo quieren utilizar como propaganda. Es evidente. Desde el primer día. Pero es todo un monumento a la improvisación. Cuando lo primero que dijo el Gobierno que llegaba a la Moncloa como consecuencia de una moción de censura, es que lo que iba a hacer era sacar a Franco de donde estaba.

Irritar al Vaticano no es un buen negocio. No es un buen negocio. Y, desde luego, ir a gestionar y a negociar lo que no sabes gestionar y negociar con quien no debes hacerlo tampoco es, precisamente, una buena idea. Es decir, que a esta señora le enseñen un poco algunos rudimentos esenciales diplomaticos, especialmente con diplomacias antiguas, serenas, especializadas, malvadas cuando quieren, como es la del Vaticano. Oiga, reconozcan que esto sí que es verdad que nos está dando estos días momentos inolvidables. Absolutamente inolvidables.

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