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Herraiz: “Llegar una hora tarde a una cita con el Rey no es una anécdota, es una falta de respeto”

El presidente en funciones acudió con 50 minutos de retraso al despacho con Felipe VI en Marivent

Antonio Herraiz

Antonio Herraiz

Mediodía COPE

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 12:34

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“Son las 8, las 7 en Canarias.

Muy buenos días. Les saluda Antonio Herraiz en nombre de todo el equipo de 'Herrera en COPE' que te acompaña a lo largo de este mes de agosto. Entramos en la tercera hora del programa. Ya les avanzo que hoy van a subir las temperaturas en casi toda España. En Murcia van a seguir por encima de los 40 grados, también en Granada y en el otro extremo, en Galicia, seguirán con lluvias.

Hoy es noticia todo lo que rodea a la reunión entre el Rey Felipe VI y Pedro Sánchez. A falta de avances concretos, para desbloquear la situación política, que no los hay, ya se lo adelanto, de lo que más se está hablando es de lo que en ámbitos socialistas consideran como una anécdota. Pues no, no lo es. Llegar casi una hora tarde a una reunión con el Rey no es ninguna anécdota. La impuntualidad, más aún si es retirada, define a cualquier persona en todo tipo de escenarios, pero si esa impuntualidad la repites, estamos ante una evidente falta de respeto, por el Jefe del Estado y por la institución que representa.

Pedro Sánchez estaba convocado a la 1 de la tarde. Llegó poco antes de las 2, con 50 minutos de retraso. La gran excusa fue que estaba reunido con representantes de la industria, del turismo, como si esos encuentros estén siendo vitales para formar Gobierno.

Aún así, acaso no tenía otro momento para convocar esa reunión cuando sabía a la hora que estaba citado en Palma y el sitio. ¿No habrá días? Más que longanizas.

Y claro, aquí también nos hacemos otra cuestión. ¿Quién es más importante en el tradicional despacho de verano en el Palacio de Marivent? ¿El Rey o el presidente del Gobierno en funciones? Pues con este retraso de 50 minutos queda claro quién es el importante para Sánchez. Primero él y después él. Sí, la falta de puntualidad que demuestra falta de respeto es la noticia del despacho con el Rey. Porque el resto apenas ha aportado nada nuevo.

Felipe VI prefiere una solución antes que volver a las urnas pero el escenario no es nada prometedor. Cómo están las cosas. Desde la investidura fallida, Pedro Sanchez y Pablo Iglesias no han hablado. La distancia entre los dos es enorme y el propio presidente del Gobierno en funciones, allí, en ese palacio Marivent, reconocía desconfianza mutua.

Pues si Sánchez no consigue acercar posturas con Podemos estamos abocados a nuevas elecciones. Guste o no, lo de Podemos es la única opción a día de hoy. Y si leemos la respuesta de Pablo Echenique en Twitter vamos de cabeza a las urnas. Es el único de la dirección de Podemos que está hablando o escribiendo en este caso. Echenique centra todo el discurso en las excusas del presidente para buscar el acuerdo con Albert Rivera o dice llevarnos elecciones. A Echenique le anima a hacer los deberes y a trabajarse los apoyos y a dejar de buscar excusas. Esto en cuanto la relación entre PSOE y Podemos.

Con el resto, Sánchez tiene poco que rascar, a pesar de que diga que va a explorar todas las vías posibles.

Claro, para hablar hay que llevar propuestas concretas y eso no va a ocurrido. Al menos, hasta ahora. Así que ese planteamiento mirando a Ciudadanos, mirando a PP, con ese distanciamiento evidente de Podemos, ese planteamiento intentando que el PP se ablande es tan inviable como que el PSOE deja que sea Pablo Casado el que gobierne como propone el Partido Popular.

Mientras tanto, la situación económica sigue andando indicadores que algunos ven motivo de preocupación y otros solo para tomar una notación muy leve. La semana pasada, falta de crecimiento económico, el PIB del segundo trimestre, malo, el peor de los 5 años, también las cifras del paro, del mes de julio, el peor julio desde 2012 y la semana no comenzaba nada bien a la bolsa debido a las tensiones entre China y Estados Unidos.

La semana no ha sido buena. En esa relación de malos indicadores económicos hay alguno más. El mercado inmobiliario no es ajeno a la incertidumbre y también se enfría. Aquí hay un elemento añadido que la inseguridad jurídica que provoca la nueva Ley Hipotecaria pero el dato es incontestable.

En junio la compraventa de viviendas retrocedió 9% respecto a 2018. Se registraron un poco más de 40 mil operaciones. Así que la comparación hay que hacerla con el mismo mes de otro año y para encontrar una total negativo hay que remontarse hasta los últimos años del final de la crisis 2013/2014. No se nos ha olvidado que para algunos, en esos años estábamos inmerso todavía en la crisis económica y con el sector del ladrillo arrastrando los excesos de la burbuja inmobiliaria. Esta es la situación. Son los datos, gusten más o menos, preocupen más o menos, lo que es evidente es que no soplan vientos favorables para la economía mundial. Y a esto a esto hay que añadir la situación de excepcionalidad de incertidumbre que vivimos en España. Por lo pronto el 1 de enero 2020 no habrá nuevos presupuestos lo ha reconocido la propia ministra de Hacienda María Jesús Montero.

Este jueves también estamos pendiente dl barco de la ONG Open Arms, a bordo 121 inmigrantes que fueron rescatados en el Mediterráneo y que llevan 7 días navegando a la espera de encontrar un puerto seguro. Malta mantiene el no. Italia mantiene el no e incluso dice que les podría multar si entran en aguas italianas.

Aquí, en este asunto de la inmigración, sobra la demagogia o el marketing de las primeras semanas con aquellas decepciones publicitarias del Aquarius.

Y aquí el que marca la pauta es Bruselas, acertada o errónea, pero hay que ceñirse a las políticas comunitarias. Cierto es que hay países que no están cumpliendo sus obligaciones de salvamento y eso habría que exigirlo. La vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, dice que España sí cumple. Lo que no dice es que la política migratoria del Gobierno ha cambiado mucho desde aquella operación de marketing del Aquarius a ahora. De hecho, el Ejecutivo de Sánchez, en enero, prohibía al barco Open Arms a realizar labores de Salvamento.

Y una cosa que también ha omitido Carmen Calvo, el Gobierno no ha pedido formalmente a la Unión Europea que se ponga las pilas y agilice los tramites para el reparto de los 121 inmigrantes que llevan 7 días en el barco. Y eso también es una señal”.

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