"Antes de que comenzara el juicio, la obstinación por mantener al fiscal en su cargo anunciaba la voluntad declarada de ir al choque contra la Justicia"

El director de 'Herrera en COPE' analiza la actualidad que marca la jornada, desde el inicio del juicio contra la familia Pujol hasta los casos que cercan a Moncloa

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Señoras, señores, me alegro. Buenos días. Es lunes 24 de noviembre, queda un mes para el día de Nochebuena. Estamos a un mes vista. El día de Nochebuena, por cierto, con programa especial, como todos los años, recuerden, por la tarde, Herrera en Navidad. Vaya, vamos a ir calentando ya la Navidad dentro de poco. 

Bueno, pues el poema de Machado Todo pasa y todo queda, lo nuestro es pasar y tal y que cual. Habría que añadirle esto que la actualidad hoy nos invita a añadir, la idea de que todo llega, todo pasa y todo queda, porque hoy comienza en la Audiencia Nacional, después de 11 años de instrucción, el juicio contra Jordi Pujol

Tiene 95 años, al parecer tiene algún deterioro cognitivo. Podrá estar en la sala, a lo mejor no. Será condenado. Evidentemente no va a ser encarcelado, aunque fuera condenado. Se le juzga a él y a todos los hijos por una trama de corrupción que desarrolló durante los 23 años que estuvo al frente de la Generalitat. ¿Saben ustedes?

Juicios por el oscuro legado del abuelo Florenci, que seguramente no explica en su totalidad el muy oscuro patrimonio de los Pujol en Andorra, pero bueno, será interesante seguirlo.

Y esta semana también hay en nosotros dos citas judiciales, las dos el próximo jueves. Una es la vistilla para decidir si se revocan las medidas cautelares contra José Luis Ábalos, una vez que la Fiscalía pide para él 24 años de cárcel

Dice Ábalos que solo tiene 6000€ para hacer frente a una posible fianza. Con eso no vas a ninguna parte. Y la otra es la declaración de Víctor de Aldama ante el juez Ismael Moreno en la Audiencia Nacional, que investiga la compra de mascarillas de la trama de comisionistas por parte del Gobierno canario que presidía el actual ministro Ángel Víctor Torres. Asegura Aldama que va a ser una comparecencia, una declaración con poder casi nuclear, de bomba nuclear. Bueno, lo veremos.

Ahora estamos en otra cosa, porque ayer en España hubo algunas —la verdad, pocas y con poca gente— concentraciones de protesta contra la sentencia del Supremo que condenó a Álvaro García Ortiz por revelación de secretos. No conocemos la sentencia, ni conocemos lo que va a reflejar la sentencia, ni el desarrollo ni la valoración, pero el sanchismo siempre tiene sabonarolas y se han lanzado a hacer lo que habían anunciado, que es una feroz campaña de deslegitimación del Supremo, que no puede sorprender a nadie, me imagino.

Porque desde el primer momento, antes de que comenzara el juicio, la obstinación por mantener a este tipo, al fiscal procesado, en su cargo, anunciaba la voluntad declarada de ir al choque contra la justicia

Perdió el pulso, pero en su talante pendenciero, lejos de rectificar, dobla apuesta porque dice: “Va, a ver si esto moviliza a los míos”. O sea, sus acólitos, sus pelotas, todos los becerros que hay alrededor de Sánchez insultan al Supremo de muchas maneras. Y Sánchez ya ha sacado a correr a la banda Cándido Conde-Pumpido; ya le ha enviado un mensaje, o sea, ni siquiera ha esperado a que el fiscal condenado se pronuncie. 

El presidente ya ha anunciado un recurso ante el Constitucional. Y ayer se entendió la orden: “Gracita, calienta que sales”. Donde no llega la fe llegará seguramente el Tribunal Constitucional.

La maniobra del Constitucional para convertirse en el tribunal de casación, enmendar la plana al Supremo, por ejemplo la sentencia de los ERE, era algo de una gravedad extrema. Pero ahora vamos a empezar a ver cómo vuelven a abusar de ese abuso para hacer de su capa un sayo. Pero para esto todavía, en fin, no falta tiempo. 

De momento estamos en una masiva operación de propaganda. Se está impostando una indignación superlativa, falsa, generando un ruido atronador para que la gente no pueda pensar. Tratan de convencernos de que cinco magistrados del Supremo se han vuelto unos agentes políticos contra el PSOE. Y eso lo dicen claro estos repugnantes que son más serviles servidores que el PSOE. 

Hoy es lunes, la gente vuelve al trabajo. Espero no ver más manifestaciones, pero al menos que haya algún comunicado de apoyo al poder judicial y al Tribunal Supremo ante esta campaña repugnante de acoso mediático. Vamos, señores de las asociaciones, pónganse a ello.

Estos se comportan, Sánchez y los seguidores, como se portaban Puigdemont y Junqueras en los momentos más sombríos del procés. ¿Ustedes se acuerdan de aquella frase favorita? “Hombre, no se puede contraponer la ley a la democracia”. Pues es prácticamente lo que ha dicho Sánchez: Vamos a defender a la soberanía popular de quienes la quieren tutelar. Y estamos ante una reacción calcada de aquellos comportamientos.

No es de extrañar que en este barullo ayer hiciera acto de presencia Puigdemont con un artículo en el diario Lo País en el que ofrece a Sánchez una mano tendida para derribar el régimen constitucional, empezando por reconocer el derecho de autodeterminación. Claro, este ha visto el hueco por dónde colarse. Lo ha hecho. Ya veremos si Sánchez está tan desesperado como para hacerle caso.

Y también hemos sabido —esta semana hemos tenido la confirmación de una sospecha—, lo ha contado el diario El Español, que Sánchez viajó en 2018 al País Vasco, cogió un avión con Santos Cerdán. Llegaron a Bilbao, le recogió Koldo con el coche. ¿Para qué? Para llevarle a un caserío donde le estaba esperando Otegui, a fin de lograr su apoyo para la moción de censura contra Rajoy

No iban en un Peugeot, sino en un Toyota que conducía Koldo, y la cita había sido organizada por el socio de Santos Cerdán, el empresario Antxon Alonso. Este Pedro Sánchez, que negó tantas veces que fuera a pactar con los herederos de ETA, cogió un avión con Santos Cerdán hasta Bilbao y allí le estaba esperando Koldo y la grabadora, me imagino. Koldo, Koldo, ¿grabaste aquel viaje en el coche>? 

Y más, Koldo, ¿grabaste la negociación entre Sánchez y Otegui —es decir, Sánchez y la ETA, lo que queda de ETA— para que se sumara a la moción de censura? Ay, amigo mío, ¿se acuerda de aquello Chateaubriand en sus Memorias de ultratumba

Esa, el vicio apoyado en el crimen. Eso fue la moción de censura contra Rajoy. La corrupción apoyada en el crimen: la corrupción de Cerdán, de Koldo, de Antxon Alonso. El crimen lo ponía ETA, la mamá y papá del sanchismo. Poco nos pasa a la vista de los orígenes primigenios de este gobierno. ¿Qué clase de gente se ha encaramado a los puestos de la gobernación del país?

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