La Guardia Civil cumple 175 años y lo celebra en 'Herrera en COPE' con sus anécdotas más divertidas

Desde atender un parto o sortear unos toros al rescate de Ortega Lara o al 11-M. Estos son los momentos más icónicos en la historia del instituto armado

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 19:42

La Guardia civil cumple este lunes 175 años y en 'Herrera en COPE' no hemos querido dejar pasar la ocasión para felicitar a todos los hombres y mujeres que forman parte del cuerpo. Su servicio a España ha permitido que en todos los rincones del país estos valientes velen por la seguridad de las personas y formen un cuerpo cercano y de confianza. No en vano, es la institución mejor valorada por los ciudadanos.

Por eso, les hemos preguntado a ellos, a los verdaderos protagonistas, por las anécdotas más destacadas que han vivido en el cuerpo.

Entre las llamadas ha destacado la de Antonio, que ha dicho que iba por la carretera cuando se encontró con un coche de la Guardia Civil. El 'fósforo' se puso detrás del vehículo, que tras un pequeño trayecto se paró y de él bajó un agente. Lo mismo hizo el oyente. Pero como el guardia no le decía nada, le preguntó: “¿Me ha parado?”. La respuesta del servidor lo desconcertó: “No, me estaba poniendo bien la gorra”, le dijo para su sorpresa.

José Antonio es un guardia civil retirado. De sus años de carrera ha destacado una anécdota. Y es que, un día iba a salir a ver a su novia después de prestar servicio. En ese momento una compañera le dijo que se habían escapado unos toros, así que tuvo que suspender la cita y marcharse a torear a los animales. Un episodio que da nuestra de su lealtad hacia los españoles.

Otro guardia civil y, además, hijo del cuerpo, es Francisco. Según ha dicho, durante su carrera ha tenido que hacer cosas tan diversas como atender un parto en Barcelona o participar en el rescate del funcionario de prisiones Ortega Lara, secuestrado por la banda terrorista ETA. Muy emocionado, le ha enviado un mensaje a su padre y a todos los compañeros que como él están “destinados en el cielo”.

Javier ha relatado otra simpática anécdota. Según ha dicho, no llevaría ni un mes en el cuerpo cuando tuvo que llevar al hospital a un preso. Él, que es de tez morena, se vio entrando en urgencias al tiempo que una mujer gitana gritaba: “Que yo no me puedo morir. ¡Un gitano hecho guardia civil!” Toda la gente se le quedó mirando, así que él se disculpó diciéndole que tenía que “llevar la comida a casa”, a lo que ella respondió: “Pues roba. Roba. O te vienes conmigo a comer”.

Tras 37 años en el cuerpo, Vicente ha dicho que atesora muchas anécdotas en su haber. Entre ellas, haber participado en el 11-M. Para él, su mejor recuerdo está ligado a Carlos Herrera. Lo cierto es que el día después de los atentados fue a un bar en el que el locutor estaba haciendo el programa. Allí se unió a Herrera en un abrazo y se hizo con él una foto. A día de hoy la luce orgulloso en su perfil de WhatsApp.

¡A todos los guardias civiles, Cope os da las gracias por vuestro servicio a España!

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