"Le pedí la partida de nacimiento a mi madre y vi que mi nombre es Fernando Alejandro Vicente Wenceslao Melchor Gaspar y Baltasar"
Fernando ha contado en 'Herrera en COPE' que se enteró por casualidad de que su nombre completo es Fernando Alejandro Vicente Wenceslao Melchor Gasparí Baltasar

Escucha 'la hora de los Fósforos' del viernes 27 de febrero
Publicado el - Actualizado
3 min lectura19:28 min escucha
El programa Herrera en COPE ha vivido una mañana de revelaciones en su sección La Hora de los Fósforos. Alberto Herrera abría el debate sobre los nombres compuestos, largos y originales, dando paso a una serie de testimonios de los oyentes. Sin embargo, una de las historias ha destacado por encima de las demás: la de Fernando, un oyente de Lanzarote que descubrió su verdadero y kilométrico nombre siendo ya adulto y a punto de ser padre.
Fernando relató que, aunque él se conoce como Fernando Alejandro Mendo Pascual de Enriquemme, un trámite reciente le obligó a pedir su partida de nacimiento. Fue en ese momento cuando descubrió la verdad. "Ahí es cuando descubro que mi nombre real, bueno, mi nombre de de nacimiento es Fernando Alejandro Vicente Wenceslao Melchor Gasparí Baltasar", explicó ante la sorpresa del presentador.
TE PUEDE INTERESAR
La explicación a tal acumulación de nombres tiene su lógica. "Vicente, yo nací en Valencia, entonces Vicente viene por, bueno, mi nombre es Fernando, Fernando Alejandro, es era mi padre, Vicente, patrón de Valencia", detalló. A ello se suma Wenceslao por su fecha de nacimiento, el 28 de septiembre, y el trío final, Melchor, Gaspar y Baltasar, que según le contó su madre "eran cosas que se ponían antiguamente". La anécdota, como es lógico, genera bromas en su entorno: "El cachondeo, cuando lo cuento en el trabajo, pues imagínate, todos me dicen, tiene su nombre para cada día de la semana".
Una decisión clara para el futuro
Pese a su propia experiencia, Fernando tiene claro que no seguirá la tradición. Coincidiendo con el anuncio de que será padre este año, al igual que Alberto Herrera, el oyente aseguró que su futura hija no tendrá un nombre compuesto. "Se va a llamar Julieta a secas y sus dos apellidos", sentenció, un nombre que, curiosamente, Herrera también había considerado.

Alberto Herrera
Nombres kilométricos y anécdotas en antena
El caso de Fernando no fue el único. Durante el programa, otros oyentes compartieron los peculiares nombres de sus familias. Vicente contó que su suegro, padre de diez hijos, eligió nombres como María del Amor Hermoso y De Todos Los Santos o Gloria Victoria Ángela Juliana Amalia. Por su parte, Noelia reveló que su padre se llama Rafael Manuel María del Monte Carmelo, y Luis enumeró los de sus hermanos: Emily Emelina Drosaura Marina y Santiago Carmelo Fortunato, además de dos hermanas llamadas Pilar de las Mercedes y Mercedes del Pilar.
Otro testimonio llamativo fue el de Gonzalo, cuyo hermano, llamado Juan, descubrió al ir a hacer la mili que su nombre registral era otro. Al revisar la documentación, se encontró con una corrección sorprendente. "Resulta que en el registro le nombran como Juan De Dios", explicó Gonzalo entre risas, una situación que quedó como anécdota familiar.
El 'fenómeno Débora Labios'
La sección también dio para anécdotas inesperadas, como la protagonizada por una ginecóloga de Alicante. Un oyente llamado Fernando Jesús mencionó que la especialista de su mujer se llama Débora Labios. El nombre causó furor en el programa, y el presentador animó a los oyentes a seguirla en Instagram, provocando que sus seguidores se dispararan en cuestión de minutos. "Lo último que se imaginaba es que íbamos a estar dedicando 15 minutos de radio, a las 10 de la mañana a la pobre doctora", comentó Herrera.
El programa concluyó con las "Crónicas Perplejas" de Antonio Agredano, quien reflexionó sobre el significado de los nombres a raíz de su propia historia. Recordó cómo descubrió que su abuela, a la que todos llamaban Mercedes, en realidad se llamaba Eulalia Mercedes. Para Heredano, la sencillez de un nombre es preferible, "para que cuando uno alcance cosas con las que apenas había soñado, no olvide de dónde viene: de un patio de colegio, de un barrio de trabajadores lleno de tascas, diminutivos y apellidos búlgares".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




