Isaac, apicultor: "El sueldo medio en Argentina es de 400 dólares, ¿cómo vamos a competir con los sueldos que tenemos en España? Es imposible"

El testimonio de un joven productor de miel se suma al clamor de agricultores y ganaderos que denuncian la competencia desleal y la falta de relevo generacional

Paola Albaladejo

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La situación de la apicultura es la misma que la de todo el sector primario. Así de tajante se ha mostrado Isaac, un joven apicultor del norte de Cáceres, en la comarca de Las Hurdes, durante su intervención en el programa 'La hora de los Fósforos'. Su principal queja, que resume el sentir general del campo español, es la imposibilidad de competir con productos de terceros países: "Si el sueldo medio en Argentina, un gran competidor, es de 400 dólares, ¿cómo vamos a competir con los sueldos que tenemos aquí? Es imposible", denuncia.

Isaac señala que el problema no es la calidad, ya que "la miel española es buenísima", sino una cuestión de costes de producción. Factores como un gasoil más económico o un nivel de vida más barato en otros lugares hacen la competencia insostenible, sumado a las trabas burocráticas. Esta situación siembra la duda sobre el futuro del sector: "Tengo dos hijos pequeños y no sé si el día de mañana van a poder vivir de esto", confiesa preocupado por el relevo generacional.

Un clamor que recorre España

El de Isaac no es un caso aislado. Desde Carrión de Calatrava (Ciudad Real), José Luis, ganadero de oveja manchega, ofrece un dato que refleja la magnitud del problema de la España vaciada: "En mi pueblo éramos 16 ganaderos, había vacuno, cabra y oveja manchega. En la actualidad, a día de hoy, solamente quedo yo", lamenta.

Este ganadero apunta directamente a la excesiva burocracia como una de las principales complicaciones en su día a día. A pesar de la "buena voluntad" de la administración, asegura que "no ponen los mecanismos para que nos sea más fácil" y se muestra escéptico con los políticos a nivel nacional, de quienes dice que tienen "mucho hablar, pero luego nada".

La amenaza de los acuerdos comerciales

El acuerdo con Mercosur es una de las mayores preocupaciones. Julián, viticultor e ingeniero agrónomo de La Mancha, explica que es imposible competir si no se juega con las mismas reglas y pone como ejemplo su transición a la agricultura ecológica, que choca con la importación de vino de Argentina donde "siguen usando un producto que nos quitaron a nosotros en el 2003, que era un producto cancerígeno".

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Agricultor arando con vacas en España

Esta falta de reciprocidad es lo que denuncia también Antonio, agricultor en Tierra de Barros (Badajoz). La solución que propone es una reivindicación histórica del sector: la aplicación de "cláusulas espejo". "Solo pedimos que las medidas que tomen contra nosotros, que las tomen con terceros países que entren sus productos aquí en España o en la Unión Europea", reclama.

Depender una nación o Europa de los demás para alimentación, eso es un suicidio"

Antonio 

Agricultor de Badajoz

Soberanía alimentaria en riesgo

Otro agricultor, Eugenio, va un paso más allá y alerta sobre un peligro estratégico: la pérdida de la soberanía alimentaria. Advierte que si Europa desmantela su agricultura, quedará expuesta en caso de crisis: "Nos darán los alimentos que quieran, cuando quieran y a como sean. Depender una nación o Europa de los demás para alimentación, eso es un suicidio", sentencia, recordando lo ocurrido con las mascarillas.

Eugenio insiste en que las peores consecuencias no serán para la gente del campo. "Nosotros, a última hora, nos podremos arreglar con un huerto, con una cabra y con algo", afirma, pero "Los que más van a sufrir son los de la ciudad". Esta brecha se refleja en los precios, como apunta Isabel, hija y esposa de agricultores, quien denuncia que a sus hijos les pagan un producto "a 80 céntimos" que el consumidor encuentra "a 2 o 3 euros".

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.