Celia Camarasa, entrenadora: "¿Habéis visto? Hay que creérselo; sois unos máquinas. Me encanta este equipo"
María José Navarro nos acerca esta 'Historia del Día'

La 'Historia del Día', con María José Navarro, del martes 10 de febrero
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Está sacando pecho el Hércules de Alicante en sus redes y me parece que acierta. A mediados del mes de agosto del año pasado, Celia Camarasa Andrés se hacía cargo del Benjamín B del club. Pasados unos meses, ha querido compartir el trabajo de Celia, a la que no se le puede negar el ánimo, la entrega, la dedicación.
Pero, además de tanta pasión, lo mejor de esta mujer son los mensajes que transmite a los chiquillos. Todo el tiempo son positivos. Siempre. No hay reproches, no hay enfados, solo decirles que pueden, que está todo bien, que tranquilos.
Lo que enseña Celia, lo que contienen sus arengas, no es fútbol. O, por lo menos, no es solo fútbol. Adaptados al traje de diario, al de la vida, son consignas para seguir. No somos los mejores, pero eso no es lo importante. Con lo que tenemos, hagamos lo que está en nuestra mano, cada día.
El Hércules de Alicante ha estado 20 temporadas en Primera División. Somos muchos los que, con la peña de nuestro equipo, hemos visitado sus gradas. En Primera se puede estar, pero de Primera se puede ser.
Mucha suerte, Celia, con esos chavales.
"LO QUE ELLA ENSEÑA NO ES SOLO TÁCTICA O TÉCNICA"
El trabajo de Celia con el Benjamín B del Hércules es, en esencia, la respuesta a la pregunta de por qué seguimos yendo a los campos de fútbol. Lo que ella enseña no es solo táctica o técnica, sino el germen de la afición, ese hilo de herencia del que hablan anuncios como el de La Liga. Es la construcción de recuerdos y valores que van más allá del resultado, como demuestra la historia de Darío, un joven aficionado invidente del Atlético de Madrid.
Darío, que conoce cada detalle de la vida de los jugadores del Atleti, fue al Metropolitano a conocerlos. Pidió hacerse fotos que no podría ver, porque para él, el fútbol es lo que le cuentan su padre y su madre. Su experiencia es la prueba de que este deporte se siente y se vive mucho más allá del césped. No se trata de ver, sino de sentir, de compartir, de pertenecer.

Darío, el niño ciego aficionado al Atleti
Esta es la clave de todo: lo que importa no es lo que pasa abajo, sino lo que sucede en la grada. La conversación con el de al lado, el bocadillo compartido, el abrazo en el gol. Son esas vivencias, las que se transmiten de padres a hijos, las que convierten a un club en una familia. Es precisamente eso lo que Celia Camarasa está cultivando en Alicante: futuros aficionados que amarán al Hércules por todo lo que lo rodea. Puedes volver a escuchar aquí la historia.



