Boletín

Audio

Luis del Val: "Ayer tuve que ir al médico, ya no sé si es Andoni Ternera o Josu Ortúzar o era al revés"

 

Tiempo de lectura: 2Actualizado10:10

Ayer, tuve que ir al médico. Los síntomas comenzaron a primera hora de la mañana, después de leer los periódicos, y continuaron cuando acabó este programa. Tanto en la mente como en la pronunciación comencé a confundir a Meritxel Iceta con Miquel Batet, o al contrario, porque todavía no me he curado. Conozco las numerosas similitudes que les unen, en particular su pertenencia al Partido Socialista Catalán, que ha fagocitado al PSOE, y su inclinación a que se celebre un referéndum sobre la independencia, pero estas semejanzas jamás habían llegado al punto de confundir sus nombres. Y esta es la hora en que todavía no distingo a Miquel Batet de Meritxel Iceta.  Pero es que, tras los informativos de la mañana, el asunto se agravó, y tras escuchar las encendidas palabras de rechazo del presidente del PNV, y su  indignación,  comencé a no saber bien quién era Josu Ortúzar y quién era Andoni Ternera, o al revés. Y me conmovió mucho cuando Andoni Ternera o Josu Ortúzar, quiero decir el Presidente del PNV, explicó lo mucho que habían sufrido, se debía referir al sufrimiento intelectual, porque los tiros en la nuca y las bombas bajo el coche nunca se las pusieron a los miembros del PNV, sino a la Policía, a la Guardia Civil, a los militantes del PSOE y del PP, y a cualquiera que no perteneciera al club de fans de los asesinos. Debido a este sufrimiento intelectual, el PNV asistía con bastante discreción a los crímenes hasta que llegó Atutxa, quien dio un paso al frente, y no dejó pasar un atentado sin expresar su condena. Ante este aturdimiento, no ya de confundir a Meritxel Iceta con Miquel Batet, sino del alucinamiento de no distinguir quién es Josu Ortúzar y quien es Andoni Ternera, decidí visitar al médico, porque los síntomas comenzaban a preocuparme.

Gracias a que pago una cuota de sanidad privada me recibió esa misma tarde.  Me senté, me pidió los datos y los escribió en el ordenador, sin mirarme –exactamente igual que en la Seguridad Social- pero cuando le expliqué los síntomas, me los hizo repetir y, a continuación, se levantó, me pidió que me levantara yo también, y me dio un gran abrazo. “Gracias, por venir -me dijo el médico-, y no se preocupe. A mí me pasa lo mismo, y me paso el día confundiendo a Pablo Sánchez con Pedro Iglesias, o al revés.

Le pregunté si esta circunstancia nos impedía votar pasado mañana, y si deberíamos consultar a la Junta Electoral. El médico dijo que no, que él también lo  había pensado, pero estaba seguro que si consultaba a la Junta Electoral, siendo él médico, lo más seguro es que la Junta pidiera un informe a la Cámara de Comercio. ”¿Y por qué a la Cámara de Comercio?”,  le pregunté.  “Porque estoy seguro de que el Colegio de Médicos habrá recibido antes la solicitud de un informe de Meritxel Iceta o Miquel Batet para saber qué hace con los  presos diputados”.