• DIRECTO

    Tiempo de Juego

    Con Paco González, Manolo Lama y Pepe Domingo Castaño

Santi González: “Sánchez, madre de todos los desastres, se plantará en la investidura con lo puesto”

El PSOE reitera la presión sobre PP y Ciudadanos para que se abstengan y les ofrece "acuerdos nacionales" y, a Unidas Podemos, "el desarrollo de políticas 

Audio

 

Santiago González

Colaborador

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 08:28

Quiere la tradición que en toda relación triangular solo haya dos lados que estén al tanto, estando el tercero o la tercera en la inopia. Los tres lo saben todo cuando están en una relación abierta, pero este modelo no suele durar. Y luego está el modelo del centro derecha para los pactos, en el que ninguno sabe nada. 

Ayer denunció Albert Rivera lo que hace unos meses nos había presentado como gran fichaje a Manuel Valls. Confieso que al principio pensé que era una buena operación para disputar la alcaldía de Barcelona. Grave error analítico. ¿Cómo un tipo que había sido primer ministro de Francia podía ser un candidato verosímil a una alcaldía que tenía al frente a una palurda como Inmaculada Colau Ballano? Valls aplaudió con entusiasmo inusitado la elección de Colau como alcaldesa, un momento antes de que la nueva regidora aclare que ella no ha pedido sus votos, que la hacen sentirse incómoda. Apenas 24 horas después ella colgaba en la fachada del Ayuntamiento el lazo amarillo solidario con los que impropiamente llaman ‘presos políticos’. Rivera ha roto relaciones con Valls, no tenía otro remedio, más vale rectificar que perseverar en el error.

Ciudadanos ha impuesto una lógica que el PSOE llamaría de coordinación, que no de coalición, en su acuerdo pendiente con Podemos. Vox ha roto con el PP y ha dejado colgada la elección de Díaz Ayuso como presidenta de la Comunidad. No es serio este cementerio, ni esta doble moral que pretende el apoyo del tercero sin contrapartida, sin pedirlo en una negociación franca y abierta y pagar por ello la cuota de poder que corresponda, naturalmente.

Mientras, Pedro Sánchez, que es la madre de todos los desastres se va a plantar en la investidura con lo puesto, en la creencia de que es responsabilidad de los demás sostenerlo en La Moncloa.

Lo más