Santi González: “De cumplirse lo previsto, Meritxell Batet será cómplice de la humillación a la Corona”

La presidenta del Congreso fue la artífice de la humillación que la soberanía nacional y la Constitución sufrieron el martes

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Santiago González

Colaborador

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 08:25

El análisis de la actualidad de Santi González en 'Hererra en COPE'

Meritxell Batet no ha querido deslucir una briosa carrera como la suya al segundo día del ejercicio. Después del carajal por ella autorizado en la sesión constitutiva del Congreso para la decimotercera legislatura, en el primer día del ejercicio pleno de su magistratura no ha querido desmerecerse: llegó con retraso a ver al Rey, no le entregó la lista de los grupos para la ronda de consultas, ni aplicó el reglamento del Congreso para suspender en sus funciones a los golpistas. Después de haber aceptado la víspera que los separatistas prometieran una cosa y su contraria, ha devuelto la pelota al Tribunal Supremo para que sea el Supremo quien resuelva la papeleta.

Meritxell, mi Meritxell, ha respondido con los criterios de su jefe: anteponiendo sus intereses y los de su partido a sus obligaciones legales. Ella no suspenderá a ningún golpista hasta después de las elecciones locales, no es cosa de perjudicar los resultados del PSC. Mientras, es de suponer que esta amable inutilidad le dará al Rey los nombres de los golpistas para que sean invitados a la ronda. La presidenta del Congreso fue la artífice de la humillación que la soberanía nacional y la Constitución sufrieron el martes. 

De cumplirse lo previsto la presidenta de la Cámara Baja será cómplice de la humillación a la Corona. Basta imaginarse a Jordi Sànchez recibido por Felipe VI para comprender el dislate. El interlocutor adecuado para este tipo sería su compañero de prisiones en Soto del Real. No del preso de confianza que le pusieron en su celda y que acabó pidiendo el cambio para no aguantar la brasa independentista, no. Habría que darle cita con aquel gitano cariñoso y gentil que le enseñaba el miembro en el comedor del maco.

Hay que seguir muy de cerca de esta mujer porque va a dar incontables tardes de gloria a la afición. La peor presidenta del Congreso va a aligerar a Patxi López de ese triste sambenito.

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