Boletín

Audio

El hombre que salvó su vida el 11-S gracias a un "ángel guardián"

 

Tiempo de lectura: 1Actualizado07:55

En el décimo octavo aniversario de los atentados del 11-S, el libro “Los Guardianes” del periodista Javier Pérez Campos, cuenta la historia de Ron DiFrancesco, al que una voz, quizá la de un “ángel guardián”, lo salvó.

Ron trabajaba en la Torre Sur y de repente se produjo el desconcierto. Algo había ocurrido en la Torre Norte. De un enorme boquete en la fachada salían cientos de papeles y se veía a gente que se lanzaba al vacío.

Llevados por el pánico, Ron y sus compañeros comenzaron a abandonar la planta 84, donde se encontraban. En ese momento se produjo un estruendo ensordecedor, seguido de una onda expansiva que lanzó a varias personas por los aires, incluido él.

Ascendieron hasta la planta 91. Sus compañeros se desplomaban: adormecidos o muertos. Entonces escuchó una voz. Alguien le llamaba por su nombre y le decía: “¡Desciende de nuevo! ¡Vuelve a la planta 81!”.

Él obedeció, pero al llegar a esa planta una enorme columna de fuego cortaba el paso por las escaleras. “¡Salta!”, volvió a decirle la voz. Y lo hizo. Atravesó el fuego. El guardián invisible siguió dándole indicaciones precisas.

Corrió escaleras abajo y pocos minutos después, se encontraba en la entrada principal. Notó entonces un gran temblor y vio que una especie de bola de fuego se dirigía hacia él. Algo le golpeó con fuerza en la cabeza. Y se desmayó. Despertó tres días después en el hospital. Los bomberos consiguieron sacarlo en el último momento. Fue el último superviviente.