Fruta, arroz y sándwiches, las mejores opciones para comer en la playa

Pasar el día en el mar implica llevarse algo para picar o incluso el menú completo pero algunos microorganismos nos pueden dar un disgusto estomacal

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COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10 ago 2019

Durante el verano y los días del calor no existe un plan mejor que pasar el día en la playa, bañándonos en el mar y descansando de la rutina diaria. Los que no tienen el mar cerca o no disponen de vacaciones durante esta temporada siempre pueden escaparse un fin de semana a algún río o playa fluvial. 

Pasar el día en el mar implica llevarse algo para picar o incluso el menú completo para estar todo lo posible en la playa. Esto implica algunos riesgos para la seguridad alimentaria, porque las altas temperaturas son un aliado perfeto de algunos microorganismos que nos pueden dar un disgusto. 

Nuestra tecnóloga de alimentros y dietista-nutricionista, Beatriz Robles, nos da algunos consejos para que el dia 'playero' no se convierta en una pesadilla estomacal. "Tenemos que pensar que cuando vamos a la playa tenemos todas las condiciones ideales para que todos los microorganismos se reproduzcan. Hace mucho calor, hasta que los consumamos podemos romper la cadena de frío, está durante un tiempo largo a temperatura ambiente, que en esta situación es elevada. También hay que tener en cuenta la situación en las que los consumimos, tumbados en la toalla, entra arena, no son las condiciones más higiénicas. Algunos de los alimentos que normalmente llevamos no son los más adecuados". 

"Tenemos que tener en cuenta tres aspectos: las prácticas higiénicas de manipulación y elaboración, hay que intentar que, en caso de llevar la comida a medio preparar, tengamos una higiene adecuada cuando la estemos manipulando. También debemos que tener en cuenta que alimentos llevamos y, sobre todo, mucho cuidado con el control de las temperaturas. La comida debe estar completamente cocinada y tenemos que mantener bien la temperatura de refrigeración", explica Beatriz. 

"El huevo, por ejemplo, es un alimento muy socorrido ya que tiene muchas variantes. La ensaladilla rusa lleva huevo en la mahonesa, la tortilla de patata para cuajarla, a la ensalada se le puede echar un huevo cocido... Sin embargo tenemos que olvidarnos de este tipo de alimentos. Los alimentos de origen animal, por ejemplo, los fiambres hay que tenerlos en cuenta debido a que tienden más a ponerse malos. El sushi tampoco es una buena opción pese a estar muy de moda ahora", continúa la dietista. 

"La ensalada de arroz, los sándwiches, el pollo empanado y la fruta, por ejemplo, no vamos a tener ningún problema en llevarlos siempre y cuando mantengamos una buena temperatura de refrigeración. Para conservar los alimentos en un buen estado debemos llevar una nevera llena de hielo. La comida es mejor meterla fría, no recién cocinada. Estos refrigeradores portátiles no aguantan eternamente, tienen una duración máxima entre 4 y 11 horas", concluye Beatriz Robles.

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