Programa - Fin de Semana

Fin de Semana

Con Cristina López Schlichting

Sábados y domingos de 10:00h a 14:00h

El dueño del bar de Blanes agredido por quitar lazos amarillos: "Me llamaron fascista y español de mierda"

Manuel García ha pedido desde 'Fin de Semana' a los catalanes que no tengan miedo y que defiendan sus derechos

 

  • item no encontrado

Redactora COPE

Madrid

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 02 sep 2018

Primero le rompieron la nariz de un puñetazo a una madre delante de sus hijos y ahora han querido echar de Blanes al dueño de un restaurante que quitó los lazos que le habían puesto en su fachada.

En los últimos días la Guardia Urbana de Blanes (Gerona) ha tenido que acudir en dos ocasiones al restaurante "Sol d'Or" a causa de un nuevo enfrentamiento entre partidarios y contrarios a la colocación de lazos amarillos. El dueño del establecimiento en cuestión  se llama Manuel García y ha denunciado en 'Fin de Semana' COPE la violencia que están sufriendo en Cataluña por culpa de la guerra de los lazos.  En un vídeo difundido a través de redes sociales, se puede ver cómo un grupo de exaltados le llama "marrano" y "cerdo" por tirar al suelo los lazos. También se escuchan gritos de "fuera de Cataluña" y "fuera tú de Blanes".

"Le dije que a día de hoy Blanes era de España y se volvió loca”

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA A MANUEL EN 'FIN DE SEMANA'

Manuel, cordobés que lleva 50 años viviendo y trabajando  en Cataluña, se ha visto obligado  a hacer guardia durante tres días en su coche para evitar que se lo llenen de insignias. “Estamos allí  hasta las cinco de mañana, que es el horario que utilizan para actuar con nocturnidad y alevosía”, lamenta indignado.

"Me dicen español de mierda, fuera, facha y fascista"

Se atreven a decirle incluso que no es catalán, cuando lleva allí décadas. “Me dicen español de mierda, fuera, facha y fascista cuando soy hijo de una familia humilde de Córdoba. Me sacaron del colegio para venir a trabajar a Cataluña y enviar un sueldo a mis padres”.

Todavía recuerda cómo empezó todo el pasado 21 de julio. “Vi a una señora poniendo lazos amarillos en los pivotes situados delante de mi restaurante. Le dije que pusiera las banderas que quisiera, pero no en la fachada de mi propiedad. Entonces me llamó fascista, antidemócrata y español de mierda. Le contesté que soy catalán y que cuando voy a mi pueblo, soy cordobés y que  a día de hoy, Blanes era de España. Se volvió loca”.

Manuel conoce a los miembros de los CDR (Comité de Defensa de la República) de Blanes. “Son archiconocidos y además han cometido el gran error de colgar sus vídeos en las redes sociales”.

Y les ha denunciado con no pocos problemas. “Me ha costado pero lo he conseguido. En la comisaria de la Policía local me hicieron ir tres tardes para presentar la denuncia porque me ponían pegas. El policía encargado me dijo que no valía la pena, que tenía unos gastos y que no iba a trascender. Al día siguiente, asesorado por otros compañeros de la policía local insistí. Era mi obligación. Al tercer día me la admitieron, la tramitamos y se presentó al juzgado”. Sin embargo días más tarde cuando tenía que celebrarse el juicio rápido -6 de julio-, Manuel recibió una llamada. "Me dijeron que el juicio quedaba anulado porque ni la policía local ni los Mossos había podido contactar conmigo para darme la orden de citación porque desconocían mi  domicilio, algo de dudosa credibilidad".

Asegura además que una funcionaria del juzgado a la que entregó la documentación le dio confidencialmente “un papel doblado como si fuera un cigarro liado con el teléfono de la brigada de información de la Guardia Civil de Gerona" con el fin de que se pusiera en contacto con ellos. "Me decía que ellos sí que  me arreglarían el problema, porque en Blanes tendría problemas”.

Así que este viernes Manuel puso rumbo a Gerona “Me tuvieron tres horas, me atendieron muy bien y les expliqué los detalles". Pero cuando regresó a su restaurante se llevó una sorpresa. "En un banco estaban los de la CDR sentados y cuando me vieron se lio el altercado”, que es el que grabaron las cámaras.

Reconoce que los vecinos viven “esta situación con angustia” pero Manuel se siente arropado y orgulloso. “Ayer vinieron más de 100 personas de pueblos limítrofes a Blanes a felicitarme por mi valor. Me he sentido  orgulloso de lo que he hecho por defender mis intereses”, ha concluido.

Lo más