Álvaro Ortega, director de Fertilitas: "La naprotecnología es mucho más barata y segura que la FIV"

Muchas parejas desean tener hijos y no lo logran. Hay varios métodos, pero no todos son igual de efectivos y de respetuosos con la moral. Hoy hablamos de l

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Cristina López Schlichting
@crisschlichting

'Fin de Semana' COPE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 11 nov 2019

Para este problema de tantas parejas que no logran tener hijos ha nacido una clínica a nivel nacional que tiene también una versión virtual que se llama Fertilitas. Ésta ha decidido abordar el problema tan extendido de la infertilidad en las parejas con otro sistema basado en el sistema desarrollado por el ginecólogo Thomas Hilgers en los Estados Unidos: método Creighton, que evita la FIV (Fecundación In Vitro).

Esta otra modalidad de la que hablamos en Fin de Semana con Cristina tiene una tasa de éxito extraordinaria, y en estos días se está desarrollando el Primer Congreso Nacional de Naprotecnología. Para saber más sobre esto hemos hablado con el director de Fertilitas, Álvaro Ortega, quien ha explicado que “consiste en el diagnóstico de raíz problema de fertilidad para su tratamiento efectivo haciendo un estudio absolutamente exhaustivo del hombre y de la mujer para identificar qué causas dentro de su salud están afectando a la fertilidad”.

“En el caso de la mujer”, detalla Ortega”, “que tiene multitud de factores que afectan a su fertilidad, se hace un estudio del comportamiento diario del ciclo de la ovulación para ver exactamente qué alteraciones se están produciendo en su ciclo, porque eso va a dar al ginecólogo especialista en naprotecnología muchos indicios para ver que está ocurriendo en su salud: sangrados anómalos, una secreción cervical absolutamente irregular, un periodo de sequedad muchísimo más largo... esto le va a permitir a ese ginecólogo especialista en naprotecnología realizar pruebas diagnósticas en determinados días del ciclo para ver con exactitud qué está ocurriendo en este ciclo”

En el caso del hombre también se hace un estudio exhaustivo, según explica el director de Fertilitas: “Se la hacen una serie de pruebas y se identifican todos los problemas de fertilidad. Una vez que se llega un diagnóstico absolutamente completo de qué está ocurriendo en la salud del hombre y de la mujer se le aplica un tratamiento específico”.

“La naprotecnología también permite aplicar tratamientos personalizados en el caso de la mujer”, explica Ortega: “Principalmente porque al diagnosticar en qué fases o en qué días se están produciendo irregularidades, te permite aplicar tratamientos con dosis mucho más bajas de las habituales y las que tú necesitas. Esto es realmente lo que aporta unos resultados magníficos”.

Con la FIV el 47,5 % de las personas que recurren a ella se queda sin diagnóstico y sin saber qué está ocurriendo: “Cuando esa mismas personas recurren a la naprotecnología, menos del 1 % sigue sin saber qué pasa: el 99,5% sabe qué les ocurre”.

Sobre el precio, este método es “infinitamente más barato”: “No hay técnicas artificiales porque no hay manipulación embrionaria, y además esa inversión que tú haces ya es de por vida; sin embargo, cada ciclo de fecundación in vitro te cuesta de media 10.000 €, pero tienes que invertir mucho más y, en muchos casos, tienes que recurrir a muchos ciclos”, detalla Álvaro Ortega.

¿Por qué esta técnica no se conoce apenas? “Porque no interesa porque lo que se esconde detrás de esto es un negocio multimillonario”, responde tajante: “Estoy convencido de que la fecundación in vitro será un nuevo caso del tabaco, todavía es pronto pero hay estudios que ya están arrojando distintos datos en los cuales se ven que la salud de la mujer que recurre a la FIV se ve muy deteriorada y muy afectada.

María es madre gracias a este método y también ha estado en el programa para contar su testimonio: “Tengo 42 años y tuve un embarazo pronto al casarme, pero fue ectópico y no salió bien. Pedí cita con la naprotecnología, esperé cinco meses y por fin la tuve. Me hicieron varias pruebas, ecografías en el mismo ciclo y analíticas. A mi marido también le hicieron varias, él estaba bien pero yo las hormonas bastante bajas, me pusieron una dieta, hormonas y una medicación y, a los 8 meses de las pruebas, me quedé embarazada pero necesitaba apoyo hormonal y por fin nació mi primer hijo. Luego tuve otros dos, así que gracias a la naprotecnología soy madre de tres hijos maravillosos”.

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