Schlichting: "Basta ya de enfrentarnos o acabaremos en una dirección que lamentemos todos"

La directora de Fin de Semana teme que las frustración de los ciudadanos nos lleven a una dirección "que lamentemos todos"

Cristina López Schlichting

Cristina López Schlichting

'Fin de Semana' COPE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 12:55

 

Uno de los mayores errores en que puede caer un gobernante es frustrar a su pueblo. Generarle una ilusión falsa y dejarlo después en la estacada. Llevarlo a galope en una dirección y virar bruscamente. Hace un año los independentistas catalanes se levantaron contra el resto de la población con la lengua catalana como arriete, la bella y maleada lengua catalana. Para esa gente excluyente, el catalán es el idioma de Cataluña. Mentira, porque todos los catalanes que conozco hablan español y catalán, y muchos tienen el castellano como lengua madre, aunque algunos los miren mal. 

El idioma se ha convertido en lo peor que puede ser, un arma política. Cuando las lenguas han nacido para unir, no para separar. El catalán ya no es la lengua de Ramón Llull, Espriú, sino la lengua de la exclusión, el marchamo de pureza, el timbre del racismo. Qué dolor.

Manuel Valls ha dicho divinamente que en Cataluña está desapareciendo el bilingüismo. Pero no por la parte del catalán, no, por la del español. Y habrá quien me diga ¡qué exagerada Cristina! ¿no acabas de decir que todo el mundo es bilingüe? Pues no, porque los becarios catalanes no escriben bien y son torpes en la ortografía española, que nos abre las puertas de medio mundo entero, desde Miami a la Patagonia.

El Gobierno del PP, muy tímidamente, introdujo una reforma educativa para garantizar el uso del español en Cataluña, que hay que fastidiarse, que los naturales de un país no aprendan correctamente la lengua franca. Pues ahora, después de ir con los caballos en una dirección, va el Gobierno y lo quita. Se quita la disposición que permite a los catalanes que lo deseen educarse en español y a los demás les ofrece la perfecta alfabetización es castellano. 

¿Alguien entiende esto?

De acuerdo, el Gobierno necesita apoyo y sus socios son los nacionalistas ¿pero de veras la gente quiere esto? ¿Es lógico? ¿De verdad que no le importa a Pedro Sánchez que la gente se eduque ideológicamente y arrecie el conflicto en España? Frustración siente una, desagradable frustración. Ganas de decir una cosa muy tonta y que hay que cambiar con urgencia: “En España no tenemos remedio”.

En la reforma educativa que se nos acaba de anunciar hay muchas tonterías, por ejemplo que los chicos puedan aprobar el bachillerato con una asignatura suspendida, que no se le ocurre ni al que asó la manteca. Pero hay dos concesiones de orden político flagrantesLa de los nacionalistas, que acabo de describir, y la de Podemos, que consiste en el ataque a la escuela concertada, a la asignatura de religión y a la educación diferenciada. Pero señor, ¿Por qué tenemos que tener educación universal única y agnóstica? Es el dogma de la izquierda, del que también participa el socialismo. Y usted me dirá “porque es el moderno y lo que tienen en Europa” ¡No señor, sólo existe en Francia! En Francia, F R A N C I A.

Ha escrito JJJ González Varas un librito indispensable sobre la religión en las escuelas de Europa y nos ha sacado de dudas. Dos grupos de países. En los nórdicos o escandinavos se enseña la religión como parte de la tradición europea, como acercamiento al cristianismo y recorrido cultural. Esto evita aberraciones como que los niños sean incapaces de interpretar los cuadros porque no entienden la matanza de los inocentes, Judith y Holofernes o la Sagrada Familia del Pajarito.

El tercer bloque de naciones, entre las que se incluyen Alemania e Italia, enseña religión como asignatura en los colegios, sean públicos o privados. En Alemania incluso con la peculiaridad de que hay escuelas estatales aconfesionales, católicas, protestantes y judías.

En definitiva, Europa está orgullosa de su tradición. Los países demuestran ser conscientes de que, al margen de tantos errores, el hecho religioso es un bien que ha determinado positivamente nuestra Historia y ha forjado una identidad que nos destaca en el mundo.

En Europa las mujeres son iguales a los hombres, en Europa todos somos iguales independientemente de nuestra raza, color, religión; en Europa los derechos consagran la dignidad de todo ser humano: es la herencia de Grecia, Roma, el humanismo cristiano y la Ilustración ¿por qué abjurar de nuestras raíces? Pues os lo voy a decir yo. Porque la izquierda española ha bebido de las fuentes francesas y repasa una y otra vez la Revolución Francesa como refente. Y se ha quedado ahí. Y es incapaz de ver que la obsesión anticlerical no existe en Inglaterra, Italia, Alemania o Suecia. Y que estamos enfermos de odio.

Basta ya, por favor, que ser católico en España te hace sentir a veces -en realidad sólo cuando atiendes a la política- como un ornitorrinco.

Ayer, día de la fiesta de la Almudena, el Cardenal Osoro y Manuela Carmena protagonizaron una escena preciosa. Se reunieron, la alcaldesa renovó los votos de la Villa a la Virgen, y el Cardenal habló de que la capacidad de abrazar al otro y ayudar a los demás es el retrato exacto de nuestro verdaderos amor a Dios. A su vez, Manuela Carmena dijo que Madrid debía constituirse en un referente para abrazar a los inmigrantes y a las personas que padecen soledad. 

El gesto ha demostrado una vez más que es posible trabajar juntos por el bien, colaborar, caminar hacia un futuro bueno. Basta ya por favor. Basta ya por favor de enfrentarnos, de cambiar constantemente de dirección, de generar una frustración que inevitablemente acabará canalizándose en una dirección que tal vez lamentemos todos"

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