Anneke Dijkstra, arquitecta: "El truco para ganar amplitud es colocar las cortinas lo más altas del techo posible y que dejen pasar la luz"
Expertas en interiorismo y arquitectura comparten las claves de decoración, iluminación y color para ganar amplitud visual y armonía en el hogar sin necesidad de obras
Concepto moderno de minimalismo y comodidad en la sala de estar.
Madrid - Publicado el
3 min lectura
Conseguir que una casa pequeña respire estilo y armonía es posible aplicando algunos consejos sencillos sin necesidad de obras. La arquitecta Anneke Dijkstra, conocida en redes como @anneke________, ha compartido una serie de trucos de experta para transformar espacios reducidos en lugares acogedores y visualmente más amplios.
Sus recomendaciones se centran en la gestión del mobiliario, la luz y el color para cambiar por completo la percepción de cualquier estancia.
Claves para ampliar el espacio
Para elevar la altura visual de una habitación, la arquitecta revela que "el truco para ganar amplitud es colocar las cortinas lo más altas del techo posible y que dejen pasar la luz". Recomienda incluso que las cortinas sobresalgan un poco de la ventana para que el espacio se vea visualmente más amplio y grande.
El truco para ganar amplitud es colocar las cortinas lo más altas del techo posible y que dejen pasar la luz"
Arquitecta
Esta idea es compartida por la decoradora e interiorista María Palmero (@mer_palmero), quien también aconseja usar cortinas que vayan del techo al suelo y optar por muebles bajos que no tapen las ventanas.
Otra de las claves de Anneke es utilizar muebles visiblemente ligeros, como una mesa de cristal, que "al dejar pasar la luz y no cortar visualmente el espacio, el salón parece más grande".
Además, insiste en elegir bien la proporción de los muebles, evitando piezas demasiado grandes que generen una sensación "claustrofóbica". Aconseja centrar un mueble más pequeño en una pared grande para que "respire por los dos lados".
En esta línea, María añade que las mesas redondas son una excelente opción porque "suavizan la circulación y dan sensación de fluidez". Otras soluciones funcionales incluyen el uso de un sofá modular con puf, que permite reorganizar la estancia, y las puertas correderas, que ahorran espacio físico y visual.
Para lograr un efecto de continuidad, la experta en diseño Laura Arranz aporta un consejo clave: "pintar paredes, rodapiés y puertas del mismo color". De lo contrario, "perdemos el efecto de continuidad y de escala".
Por su parte, la interiorista Adannis Pérez sugiere que para ganar amplitud en un pasillo, "lo mejor es optar por tonos neutros; parecerá más corto si pintas la pared del fondo de otro tono".
Salón moderno de estilo loft en tonos grises con sofá y dormitorio detrás de las cortinas.
La luz como reloj biológico
Cuanta más luz, más grande parece el espacio"
Interiorista
La clave principal, según Palmero, reside en la gestión de la luz natural. "Cuanta más luz, más grande parece el espacio", afirma. Para conseguir un ambiente acogedor, Dijkstra recomienda colocar "muchísimos puntos de luz indirecta" para que no haya muchas sombras.
La combinación de una paleta de colores claros, como los tonos beige o arena, con materiales como la madera y las fibras naturales, también ayuda a reflejar la luz y aportar calidez.
La importancia de la luz va más allá de la percepción del espacio, especialmente con la consolidación del teletrabajo. La arquitecta e interiorista Laura Gärna subraya que la mente humana está programada para seguir los ciclos solares, un concepto conocido como iluminación circadiana.
Una luz inadecuada puede "provocar picor, mareo o no dejar que nos centremos en lo que estamos haciendo", explica. Por ello, insiste en que "es muy importante que la luz en casa sea la misma que la luz solar; más blanca y por la tarde y noche más cálida".
Interior de una sala de estar vacía con una gran ventana luminosa y cortinas blancas en una habitación vacía.
El poder silencioso de los colores
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Al igual que la luz, los colores del hogar influyen directamente en el estado de ánimo. La arquitecta Andrea Baldoni explica que la psicología del color es un factor decisivo en el diseño. Su elección puede afectar al bienestar emocional, por lo que desaconseja por completo pintar el dormitorio de color rojo, pues "pone el cerebro en alerta" y "trata de expulsarte", lo que aumenta la ansiedad.
Baldoni es tajante en su advertencia: "No se te ocurra incluir en el dormitorio tonos de color rojo, genera ansiedad y estrés y aumenta la frecuencia cardíaca". En su lugar, recomienda tonos celestes, que reducen el ritmo cardíaco, o el verde, que conecta "con lo natural y reduce el estrés".
Para otros ambientes, la gama de amarillos aporta alegría, mientras que el naranja "abre el apetito". Por su parte, los rosas y fucsias tienen un "efecto antibajón" ideal para dar toques de vitalidad. Como concluye Baldoni, "los colores son una forma silenciosa de expresar quiénes somos y cómo queremos sentirnos en nuestra casa".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.