Las 'jarapas' de Lorca se cuelan en los catálogos de las grandes firmas textiles del país
Esta humilde alfombra elaborada con harapos y telas de desecho, que se fabrica en la pedanía de Coy, se reinventa y sus nuevos diseños se hacen hueco en la decoración de los hogares españoles

Lorca - Publicado el
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Las 'jarapas' de Lorca, unas alfombras de colores realizadas con tiras recicladas de la industria textil, que se producen de forma artesana desde hace siglos en las pedanías del norte del municipio se han colado en los últimos años en los catálogos de grandes multinacionales y empresas del país dedicadas al menaje y la decoración.
En su origen, las jarapas eran alfombras que se hacían en telares artesanos familiares a partir de restos de lana o trapos viejos, los harapos, aunque con el tiempo su producción se ha ido mecanizando y en su composición se incluyen ahora diversos tipos de fibras sintéticas y nuevos diseños.
La pedanía de Coy, la situada más al norte del municipio de Lorca, es la que más talleres artesanos de jarapas ha mantenido abiertos en el último siglo y en la que ahora la empresa Olmedo Pallarés ha reinventado esta pieza textil y la ha adaptado al gusto de los consumidores actuales para ha hacerla llegar al gran público.
El artesano Blas Olmedo Pallarés y su hermana son los herederos de la empresa, fundada por los padres en los años 80 del siglo XX y que consiguió que sus jarapas, realizadas a mano en telares artesanos se vendieran, en tiendas artesanas de Mojácar y Níjar, en Almería y en Las Alpujarras granadinas.
Ahora la jarapa ha dejado de ser solo una alfombra rústica y en estos telares sale convertidas en colchas, cubresofás, esterillas de playa o faldillas de mesa.
El plaid o miltiusos es la pieza estrella de esta empresa lorquina, que vende sus productos a Zara, Textura, El Corte Inglés o Leroy Merlín, para los que también produce cojines, caminos de mesa o manteles individuales.
Sus piezas más tradicionales se siguen vendiendo en la Casa del Artesano de Lorca junto con las de otros artesanos locales, aunque las suyas son las que más presencia tienen en los hogares de fuera y dentro de España.
En la Casa del Artesano, situada en el antiguo pósito de los panaderos, un edificio catalogado del siglo XVI, hay una exposición permanente de jarapas lorquinas y un telar del siglo XIX en el que se hacen demostraciones en vivo y cursos de tejeduría artesanal de jarapas todo el año, que también se pueden adquirir en el Centro Regional de Artesanía de la ciudad.