Berrasi: el nuevo hogar para hombres en exclusión social crónica en Álava
El centro foral ofrece 14 plazas residenciales y 10 de centro de día, con un modelo de atención integral y personalizada para recuperar autonomía, vínculos y proyectos de vida

Residencia Berrasi en Armentia
Euskadi - Publicado el
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Berrasi es el nuevo recurso residencial y de centro de día que la Diputación Foral de Álava ha puesto en marcha para atender a hombres en situación de exclusión social moderada o grave. Está gestionado por la Fundación Xilema y forma parte de la red pública del Instituto Foral de Bienestar Social (IFBS). El centro se ubica junto al anillo verde, en Armentia, en Vitoria, en el mismo emplazamiento que ocupaba Abegia, aunque con un nuevo modelo y un cambio de destinatarios.
Con 14 plazas residenciales y otras 10 de centro de día, Berrasi arrancó su actividad el pasado 1 de noviembre y ha ido incorporando progresivamente usuarios procedentes de otros recursos forales y municipales, así como de situaciones de calle. El objetivo es ofrecer alojamiento, cuidados, acompañamiento socioeducativo y atención psicosocial adaptada a cada persona, en procesos de inclusión social individualizados y flexibles.
Durante la visita institucional, el diputado general, Ramiro González, explicó que este centro “busca mejorar la cohesión social del territorio y garantizar una vida digna a quienes no han podido normalizar su vida por sí mismos”. Una parte significativa del proyecto consiste en recuperar vínculos personales y familiares, reforzar la autonomía y reconstruir proyectos vitales en un entorno seguro y estable.

Presentación de Berrasi
PERFIL DE LOS USUARIOS
Son hombres de más de 45-50 años con una situación de exclusión social grave y, en muchos casos, prolongada en el tiempo. La mayoría presentan problemas de adicción o alcoholismo crónico, además de un deterioro físico notable y patologías asociadas a la edad y a la cronificación de esa exclusión residencial.
Aunque pueden existir trastornos de salud mental o adicciones activas, llegan en fases relativamente estabilizadas. El aspecto que más preocupa al equipo es el deterioro físico y la desconexión total o parcial de la red sanitaria, social y familiar. A menudo han perdido citas médicas, tratamientos o apoyos porque durante años su prioridad ha sido la supervivencia diaria.
No existe un tiempo límite de estancia: cada caso avanza a su ritmo y la idea es que esas personas puedan reconstruir un mínimo de autonomía y red personal, o al menos vivir con dignidad y cuidados adecuados.

Cocina de la residencia
MODELO DE ACOMPAÑAMIENTO PERSONALIZADO
El día a día combina atención psicosocial, acompañamiento socioeducativo, seguimiento sanitario y actividades que ayudan a “reactivar” capacidades. Tras el desayuno, residentes y profesionales comparten una sesión de arranque con psicología y educación social, revisan noticias, hablan de pequeñas rutinas y marcan objetivos.
El centro cuenta con programación de talleres -manuales, cognitivos o funcionales- adaptados a la motivación y condiciones físicas de cada usuario. Para quienes lo necesitan, se ofrece supervisión y apoyo en medicación, higiene, hábitos saludables o gestión de la documentación.
Recuperar vínculos familiares es otro eje del modelo. El equipo confirma que, cuando se estabilizan y se sienten seguros, comienzan a aparecer madres, hermanas u otros familiares que durante años habían desaparecido del mapa. Esas reapariciones pueden ser pequeñas, pero suelen ser altamente significativas.

Pasillo de una de las dos alas de la residencia
REORDENACIÓN DE LA RED FORAL DE INCLUSIÓN SOCIAL
La apertura de Berrasi forma parte de un proceso más amplio de reorganización del Instituto Foral de Bienestar Social para adaptar los recursos a perfiles más deteriorados y cronificados. En esta reordenación, Besarkada Etxea ha quedado destinado exclusivamente a mujeres, y Berrasi ha asumido el modelo masculino.
Además, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y la Diputación trabajan en nuevas piezas de la red. Entre ellas, un centro nocturno que abrirá este mismo año, reforzando la parte más urgente del sistema.

Una de las salas polivalentes de Berrasi



