El Alavés vuelve a cuartos de Copa ocho años después
El Deportivo Alavés ha recuperado la confianza tras clasificarse para los cuartos de final de la Copa del Rey ocho años después, tras imponerse por 2-0 al Rayo Vallecano en Mendizorroza. Goles de Toni Martínez y Carlos Vicente, la expulsión de Isi Palazón y la buena imagen colectiva permiten al equipo de Eduardo Coudet romper su dinámica negativa en Liga y ganar tranquilidad de cara al futuro.

Eduardo Coudet tras ganar 2-0 frente al Rayo
Vitoria - Publicado el
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El partido comenzó con un claro dominio territorial del Alavés, que manejó posesiones largas y utilizó la banda derecha como principal vía de ataque. Sin embargo, los locales no lograron traducir ese control en ocasiones claras de gol. El Rayo, más ordenado atrás, apenas apareció en ataque durante los primeros compases.
“Abde Rebbach probó a Dani Cárdenas a los 23 minutos, que atrapó el disparo con buena colocación”, reseñaba la crónica del encuentro sobre el principal aviso babazorro en una primera mitad de escaso brillo ofensivo por ambos lados.
Lesión de Camello y reacción visitante antes del descanso
El Rayo sufrió un contratiempo importante con la lesión de Camello, lo que llevó a Íñigo Pérez a mover el banquillo antes del intermedio. Las entradas de Pep Chavarría y Álvaro García dieron aire fresco a los madrileños, que ofrecieron su mejor versión en los minutos previos al descanso y estuvieron cerca de adelantarse en el marcador.
“Tras las sustituciones, la escuadra rayista ofreció su mejor versión y estuvo a punto de lograr el primer gol”, momento en el que Fran Pérez se topó con la respuesta de Raúl Fernández.
Gol tempranero de Toni Martínez tras el paso por vestuarios
La segunda mitad arrancó con un Alavés mucho más enchufado. Apenas cuatro minutos después del inicio, Toni Martínez aprovechó un rechace tras disparo de Aitor Mañas para batir a Cárdenas con un remate escorado dentro del área y desatar la euforia en Mendizorroza.
“Los babazorros recuperaron el balón cerca de los dominios de Cárdenas y Toni Martínez, en un escorzo, recogió un rechace y puso en ventaja a su equipo”, acción decisiva que cambió la inercia del choque.
Expulsión de Isi Palazón: el punto de no retorno
El encuentro dio un vuelco definitivo con la tarjeta roja directa a Isi Palazón, que apenas llevaba siete minutos sobre el césped. La decisión, muy protestada por el bando rayista, dejó al equipo madrileño con diez jugadores y permitió al Alavés tomar el control absoluto del partido.
“El partido cambió por completo tras la expulsión directa de Isi Palazón, muy protestada por los madrileños”, clave que abrió las puertas a la tranquilidad albiazul.
Con superioridad numérica, el Alavés manejó el tempo y esperó el momento adecuado. En los minutos finales llegó la sentencia: un mal despeje de Cárdenas fue aprovechado por Carlos Vicente, quien desde 25 metros y a puerta prácticamente vacía introdujo el balón a ras de suelo para firmar el 2-0 definitivo.
Sentencia con calidad desde lejos de Carlos Vicente
“Carlos Vicente recogió un mal despeje de Cárdenas y puso el 2-0 desde lejos”, definió un contragolpe letal que certificó el pase a cuartos.
El entrenador argentino Eduardo Coudet mostró su satisfacción por el pase de ronda y, sobre todo, por la oportunidad de cortar la mala dinámica liguera. Destacó las buenas sensaciones del equipo, similares a las del partido en Villarreal, y la importancia de la competencia interna y la paciencia con los cambios.
Coudet: tranquilidad, sensaciones y sostenibilidad
“Lo bueno es retomar las cosas a tiempo y ahora debemos sostenerlas. Supone cierta tranquilidad para seguir insistiendo y de paso romper esa dinámica que teníamos”, resumió Coudet, que también evitó pronunciarse sobre rivales y dejó claro su deseo: “No me decanto por nadie, pero si me das a elegir que sea en Mendizorroza lo que nos toque”.



