Aitor Aristregui, el navarro que une su pasión por la fauna y la fotografía para captar momentos únicos
Este aficionado a los animales dedica días, meses e incluso años a rastrear especies como el oso pardo o el lince ibérico para inmortalizarlos con su cámara

Pamplona - Publicado el
2 min lectura8:43 min escucha
A través de su cuenta de Instagram, el navarro Aitor Aristregui, de 34 años, comparte los momentos mágicos que le regala la naturaleza. Su afición por los animales no es nueva, le viene "desde muy pequeñito", pero fue hace tres años cuando decidió comprarse una cámara para empezar a inmortalizar todo lo que veía.
En una entrevista en COPE Navara, él mismo asegura lo siguiente: "Mi pasión no es la fotografía, sino la fauna". De niño, cuenta, "era el típico que no iba al parque a jugar, me iba a buscar bichos". Con el tiempo, esa curiosidad infantil por las culebras y pequeños animales dio paso a la búsqueda de especies más complejas. En su cuenta de Instagram se pueden ver más de 370 instantáneas, con un total de más de 200 especies fotografiadas.
Mi pasión no es la fotografía, sino la fauna"
Fotógrafo navarro
Un trabajo de campo de años, SIN AYUDA DE GUÍAS
Lograr estas imágenes no es tarea fácil. Aristregui subraya el "trabajo enorme" que hay detrás de cada publicación, un proceso que puede durar desde una semana hasta varios años. "Tengo fotografías que me han podido costar, pues tres, cuatro años", explica. A diferencia de otros, él no utiliza guías ni sitios de pago; localiza y rastrea a todos los animales por su cuenta.

Cascabel tigre (Crotalus tigris). Foto de Aitor Aristregui
Este esfuerzo le ha llevado a soportar condiciones extremas, desde los 40 grados de calor en verano hasta los -15 grados que ha llegado a afrontar en las cimas del Pirineo para fotografiar a la perdiz nival a 3.500 metros de altitud.
Fotografías soñadas: el oso, el lince y el lobo
Entre sus logros más celebrados se encuentran las imágenes del oso pardo cantábrico, el lince ibérico, el gato montés o aves como el urogallo y el quebrantahuesos. Ahora, uno de sus próximos objetivos es "fotografiar bien" al lobo.
La foto del oso pardo, conseguida en León, fue especialmente emocionante tras tres años de búsqueda. "En esos momentos, pues, una adrenalina y una emoción terrible", confiesa. Aclara que, pese a su tamaño, "el oso, como casi todos los animales salvajes, teme mucho al humano y es muy, muy complicado acercarse a él".

Lince iberico (Lynx pardinus). Foto de Aitor Aristregui.
Es una adrenalina y una emoción terrible"
Fotógrafo navarro

Correcaminos grande (Geococcyx californianus). Foto de Aitor Aristregui.
Aunque su base está en Navarra, su afán le ha llevado a viajar a América, China y Marruecos. Fotografiar fuera de España, asegura, es un reto mayor: "Cuando sales a un país es como que solo tienes una bala". Pese al reconocimiento y a que algunas de sus fotos han sido usadas en guías de naturaleza, Aristregui prefiere que la fotografía siga siendo un hobby. "No es mi objetivo", concluye, quiere seguir disfrutando sin que se convierta en una obligación.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



