Los vecinos se acercan a ver la crecida del Ebro en Logroño: "Un espectáculo que nadie se quiere perder"
El río alcanza su pico de madrugada sin causar grandes estragos y congrega a numerosos vecinos en sus orillas para inmortalizar la fuerza del agua

Río Ebro a su paso por Logroño
Logroño - Publicado el
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Como es habitual, cuando el Ebro se crece, las orillas se han llenado de logroñeses que no han querido perderse la imagen. La estampa es "espectacular" y, aunque otros años el agua ha llegado más alta, "siempre impresiona ver la potencia con la que marcha el río". Los curiosos, equipados con sus móviles, se han detenido para inmortalizar la fuerza del agua, desde ciclistas hasta personas que paseaban a sus perros.
Un imán para los curiosos
Entre los testigos se encontraba Rafael, quien camina a diario por la zona y ha asegurado no haberlo visto nunca tan alto. "Es impresionante cómo está, una barbaridad", ha afirmado, reconociendo también "el peligro que tiene cuando sube". Para Javier, en cambio, no es una imagen nueva, y ha recordado que ya lo ha visto así "dos o tres veces", e incluso en una ocasión llegó a rebosar el paseo.
Ves la fuerza que tiene el agua y es bonito de ver"
Vecino de Logroño
A pesar del riesgo, Javier ha confesado que es "bonito de ver" la fuerza que demuestra la naturaleza en estos episodios. Una opinión que comparte José, para quien la crecida es un fenómeno "más normal de lo que parece" que ocurre casi todos los años. "Se modifica todo el paisaje, está bien. A mí, personalmente, sí me gusta", ha comentado, destacando el cambio visual que experimenta el entorno del río.

Río Ebro a su paso por Logroño
Llamada a la precaución
Sin embargo, el espectáculo también conlleva riesgos, a menudo acrecentados por la imprudencia. Los vecinos advierten que el principal peligro no es siempre el temporal, sino la falta de responsabilidad de algunas personas. Han señalado que, a pesar de que la zona de la desembocadura del Iregua con el Ebro está cerrada con vallas, hay gente que las ignora.
La gente se las pasa a su bola"
Vecino de Logroño
Mientras el Ebro sigue su curso imparable hacia la ribera navarra, los logroñeses se detienen a contemplar una estampa que impone respeto y que, aunque atrae y se fotografía, exige la máxima prudencia. Un recordatorio de la fuerza de la naturaleza en estado puro que transforma por unas horas el paisaje de la ciudad.
La tensión por la crecida del Ebro en Logroño ha dado paso al alivio y la expectación. El río alcanzó su punto más alto la pasada noche a las 22:50 horas, con una altura de 3,49 metros y un caudal de 751 metros cúbicos por segundo.
A pesar de la incertidumbre inicial, la punta de la crecida no ha superado las previsiones más temidas, que apuntaban a 1.000 m³/s en la capital riojana y 1.500 m³/s en Castejón, Navarra. Desde entonces, el nivel ha descendido de forma progresiva, situándose a mediodía en 3,26 metros y 680 m³/s.
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