Un centenar de artistas de todo el mundo pintan en Llatzeret
La primera edición de Quarantine, llamada Muse Hacking, ha comenzado este pasado lunes y durará hasta el domingo 23.

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Un centenar de artistas de todo el mundo pintan durante la semana del 17 al 23 de abril en la isla de Lazareto con el programa Muse Hacking de Quarantine. Es la primera vez que este formato llega a la isla, que reanuda su uso de cuarentena -en este caso artística- y aísla a los participantes del resto del mundo.
Así, la primera premisa de Quarantine es la desconexión con el exterior con la prohibición de entrar teléfonos móviles en la isla, obligando a los artistas a centrarse en la experiencia que viven dentro de los muros del recinto. La segunda premisa es que el programa de trabajo es totalmente secreto. Los alumnos deben resolver así crisis diarias sin la posibilidad de consultar fuentes en internet y exprimir su creatividad. La tercera premisa es la admisión curada, por lo que de las 160 personas que aplicaron, 98 han sido elegidas para realizar esta cuarentena artística.
Durante estos primeros dos días, los alumnos elegidos ya han podido experimentar la dureza del programa, que les mantiene desde las 9 de la mañana hasta las 23 de la noche en Llatzeret. La experiencia, que pretende ser catártica, cuenta también con modelos profesionales, aunque se emplean los espacios y paisajes de la isla para desarrollar todo tipo de ejercicios de pintura al óleo. La disrupción del programa por favorecer la crisis del alumno viene dada por la variabilidad de técnicas, como pintar sobre cristal, o enseñar a hacer paisaje de la mano de un profesor que es eminentemente de figura humana.
El único conocimiento real que tenían los alumnos antes de llegar a Menorca sobre Quarantine es el listado de profesores -de renombre internacional- que guían esta primera experiencia. El plantel está formado por los estadounidenses Jeremy Mann, Emilio Villalba y Vincent Desiderio; la pintora rusa Nadezda; el colombiano Nicolás Uribe; y el artista noruego Henrik Uldalen.
La organización del evento, que se prevé repetir en octubre en un nuevo formato, corre a cargo del pintor Carles Gomila, quien ya había iniciado experiencias de retiros artísticos en Menorca. Forman parte del equipo Darren Green, Joan Taltavull e Itziar Lecea.
Además, y con el afán de abrir el talento que se ha juntado en Quarantine, la organización ha llegado a un acuerdo con la Escuela de Arte de Menorca, por lo que cinco alumnas también forman parte de los artistas que realizan cuarentena, a las que se les convalidarán como prácticas de alto nivel profesional. Ésta es una de las acciones del programa social, que cuenta con la colaboración del Consell Insular de Menorca y el Ajuntamento de Maó, así como con el Museo Europeo de Arte Moderno (MEAM) y la Fundación NUMA. La Fundación Foment del Turisme es la patrocinadora principal del evento.



