Los veterinarios revelan los errores más graves que ponen en peligro a las mascotas en invierno
Desde un exceso de abrigo hasta la falta de desparasitación, los expertos desmontan mitos comunes sobre el cuidado de los animales cuando llega el frío y la humedad

La idea de que el pelo protege a tu mascota, que siempre ha dormido fuera o que aguantan el frío igual que nosotros son pensamientos erróneos
Barcelona - Publicado el
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La llegada de los meses más fríos del año trae consigo un aumento de los riesgos para los animales de compañía. Muchas de estas amenazas no se deben solo a las bajas temperaturas, sino a una serie de errores y falsas creencias por parte de los dueños, como pensar que el pelo es protección suficiente o que pueden dormir siempre a la intemperie. La realidad que se observa en las clínicas veterinarias es muy distinta, según ha explicado Yasmina Domínguez, veterinaria clínica y responsable de animales de compañía del Consejo General de Colegios Veterinarios de España.
Señales para detectar si tu mascota tiene frío
Uno de los primeros errores es no saber interpretar las señales del animal. Para saber si una mascota tiene frío, no basta con verla tiritar. La veterinaria Yasmina Domínguez ha aconsejado fijarse en otros indicadores: "hay que tocarlos". Revisar la temperatura de la trufa, la cola y las patas es fundamental. Además, ha destacado que el ambiente húmedo y ventoso "hace casi más daño que las temperaturas bajas en sí", por lo que se debe prestar especial atención a estos factores durante los paseos.
Los animales también nos piden ayuda, por lo que es crucial "estar vigilantes" y no desentenderse de ellos cuando se está en la calle. Por el contrario, un exceso de abrigo dentro de casa, combinado con la calefacción, también puede ser perjudicial. Hay que observar si el animal jadea o muestra signos de agobio para evitar un golpe de calor incluso en pleno invierno.
El debate sobre el abrigo y las diferencias entre razas
El uso de abrigos genera un intenso debate, pero su necesidad depende de cada caso. Domínguez ha sido clara al respecto: "dentro de casa no se deben tener". Mantener a un perro con un abrigo puesto durante todo el invierno sin quitárselo puede provocar problemas en la piel y el pelo, ya que "no se pueden rascar, no ventilan". La comodidad del animal es prioritaria, por lo que si se muestra reacio a llevarlo, no se le debe forzar.

Perro preparado para la nieve
La necesidad de protección externa está directamente ligada al tamaño y la raza. No es lo mismo un perro de origen nórdico, como un husky o un Terranova, cuyo pelaje y subpelo actúan como un aislante natural, que un chihuahua u otra raza de pelo lacio y sin capa de grasa. Sacar a estos últimos a un "ambiente hostil y sin estar protegidos" puede causarles un daño significativo.
Sobre los animales que duermen en el exterior, la experta ha matizado que depende de factores como la raza y la costumbre. Un perro de trabajo tipo mastín puede dormir fuera si dispone de una caseta bien aislada del suelo, la humedad y las corrientes de aire. Sin embargo, para un animal acostumbrado a vivir dentro de casa, pasar una noche a la intemperie puede ser fatal. Dejar a un animal fuera sin la protección adecuada puede tener consecuencias legales.
En este sentido, la ley es estricta y el maltrato animal puede acarrear más que sanciones económicas. "El maltrato animal ya está, en algunos casos, castigado con cárcel", ha advertido Domínguez. Son los peritos veterinarios quienes evalúan si un animal ha sufrido maltrato por haber sido expuesto a condiciones meteorológicas extremas sin la debida protección.
El maltrato animal ya está, en algunos casos, castigado con cárcel"
Otras amenazas invernales: parásitos y dolor articular
El frío también agudiza los procesos degenerativos asociados a la edad, como la artrosis. Al igual que ocurre con las personas mayores, las articulaciones de los animales de edad avanzada sufren más con las bajas temperaturas, lo que provoca un empeoramiento de patologías que venían arrastrando y un aumento del dolor y las cojeras. Estas dolencias, no obstante, pueden tratarse para aliviar el malestar del animal.
Otro error frecuente es suspender la desparasitación durante el invierno. Yasmina Domínguez ha desmentido rotundamente la creencia de que no hay parásitos en esta época. "Las pulgas, las garrapatas y todo tipo de parásitos" sobreviven y pueden activarse en días soleados. Por ello, ha insistido en que el control antiparasitario, tanto externo como interno, debe mantenerse "todo el año", no solo por el bienestar del animal sino también por una cuestión de salud pública.
La veterinaria también ha puesto el foco en la situación de los animales abandonados, especialmente vulnerables en invierno. Ha sido tajante al señalar el origen del problema: "el origen de esas colonias felinas no deja de ser el abandono". Además, ha recordado que los ayuntamientos son los responsables legales del bienestar de los animales sin propietario que se encuentran en sus municipios.

Perro abandonado
El origen de esas colonias felinas no deja de ser el abandono"
Finalmente, Domínguez ha hecho un llamamiento a la tenencia responsable, subrayando que tener un animal conlleva obligaciones que duran toda su vida. Ante cualquier duda sobre su cuidado, desde el tratamiento para unas almohadillas agrietadas por el frío hasta la elección de la ropa adecuada, la principal recomendación es siempre consultar con un veterinario, pues su función principal es velar por la salud pública y el bienestar animal.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



