La sanidad privada se dispara: el 'secuestro' de los clientes que ya no pueden pagar su seguro en Cataluña
El aumento de las cuotas, la concentración hospitalaria y la falta de alternativas atrapan a miles de usuarios, especialmente a las personas mayores

Barcelona - Publicado el - Actualizado
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El sector de los seguros privados de salud en Cataluña atraviesa un momento crítico. Uno de cada tres asegurados ha visto cómo las primas se han encarecido en los últimos años, una situación que se agrava para las personas mayores y que genera un fenómeno de “clientes cautivos”. Para analizar esta realidad, el corredor de seguros y presidente del Colegio de Mediadores de Seguros de Barcelona, Francesc Santasusana, ha explicado en la cadena COPE CATALUÑA las claves de un sistema donde los precios suben de forma imprevisible y poco transparente.
Un mercado en manos de gigantes
Según Santasusana, el incremento de las primas responde a varios factores. En primer lugar, la saturación de la sanidad pública, con largas listas de espera, ha provocado que cada vez más ciudadanos recurran a la sanidad privada. Este aumento de la demanda y del uso de los servicios repercute directamente en el coste de las pólizas, ya que “si se usa más, la prima se ajusta”.
El factor más determinante es la concentración del sector hospitalario. “Hay tres, cuatro o cinco grandes grupos sanitarios que han hecho que las condiciones del mercado sean diferentes”, afirma el experto. Gigantes como Quirón, Vithas, HM Hospitales y Asistencia Sanitaria controlan ya cerca del “setenta por ciento del mercado hospitalario” en Cataluña. Esta posición dominante les otorga un poder casi absoluto para marcar las tarifas de los servicios, una subida que las aseguradoras, ya sean grandes o pequeñas, acaban trasladando al cliente final.
A esta situación se suman las importantes inversiones en tecnología que el sector sanitario debe afrontar constantemente y las reivindicaciones de los colectivos médicos, que reclaman mejores honorarios por sus servicios. Al final, toda esta cadena de costes acaba impactando en el bolsillo del asegurado. “Todo es una cadena. Si se paga más a los médicos y la concentración hospitalaria marca unas pautas superiores, las compañías aseguradoras, que no dejan de ser un negocio, tienen que repercutirlo, y quien acaba pagando es el cliente”, sentencia Santasusana.
Clientes cautivos: la trampa de las patologías
Eres cautivo de la compañía que estás"
Los colectivos más vulnerables ante esta escalada de precios son las personas mayores. Para un jubilado, cuyos ingresos suelen ser inferiores, hacer frente a cuotas que pueden alcanzar los 400 euros mensuales para mayores de 80 años es insostenible. Esta situación, que Santasusana describe no como discriminatoria sino como “una ley de mercado”, obliga a muchos a renunciar a su seguro después de toda una vida pagando. “Ninguna compañía te dice a los 40 o 50 años la tarifa que tendrás a los 80”, advierte.
El problema se agrava para aquellos con patologías preexistentes. Estas personas se convierten en “clientes cautivos” de sus aseguradoras, ya que cambiar de compañía es prácticamente imposible. “Cuando tienes una patología y es una familia de tres o cuatro, cambiar de compañía es complicado porque la otra también te pedirá un cuestionario y, por lo tanto, eres cautivo de la compañía que estás”, explica el presidente de los mediadores. La nueva aseguradora podría rechazar al cliente o aplicar primas todavía más altas, dejándolo sin alternativas.
La única vía para escapar de este filtro es la contratación de pólizas colectivas a través de una empresa o un colegio profesional. En estos casos, “no es necesario el cuestionario médico”, lo que permite el acceso a personas con enfermedades preexistentes que, de forma individual, no serían admitidas en una nueva aseguradora.
Alertas sobre el 'low cost' y una solución fiscal
El que paga una privada está pagando una doble cotización"
Santasusana también lanza una seria advertencia sobre los seguros de salud 'low cost', con pólizas de 25 euros que califica de insostenibles y engañosas. “El low cost no existe en el mundo sanitario”, afirma con rotundidad. Considera que son una “bestiaza” que se utiliza como estrategia de marketing para la captación, pero no para la fidelización, que es lo verdaderamente importante. El riesgo es que estas pólizas no ofrezcan cobertura ante un problema grave, dejando al usuario desprotegido.
Ante este complejo panorama, el experto propone una solución para aliviar tanto al sistema público como al bolsillo del ciudadano: una bonificación fiscal. Santasusana defiende que la sanidad privada debe verse como un complemento de la pública. “El que paga una privada está pagando una doble cotización”, argumenta, ya que también contribuye con sus impuestos a la sanidad pública. Por ello, considera que debería existir un “incentivo fiscal importante” para quienes hacen ese “doble esfuerzo”, ayudando así a descongestionar el sistema público y a equilibrar el acceso a la salud.
El futuro, sin embargo, no parece prometedor. El presidente de los mediadores de seguros concluye con una reflexión sobre la dificultad de garantizar la estabilidad en un mercado cada vez más globalizado y “feroz”. Conseguir un contrato que asegure un incremento razonable durante toda la vida “es muy difícil”, ya que las primas dependen de la rentabilidad, las inversiones y los costes que las compañías deben afrontar, y que, inevitablemente, “pagará el asegurado final”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



