Un experto revela por qué el VAR ha multiplicado la polémica con los árbitros en vez de solucionarla
El periodista Isaac Fouto explica en COPE que la herramienta, lejos de acabar con los debates, ha aumentado la controversia por las jugadas de interpretación

Los árbitros siguen con la polémica a pesar del VAR
Barcelona - Publicado el
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La llegada del videoarbitraje (VAR) al fútbol prometía reducir las polémicas y los errores, pero la realidad ha resultado ser muy distinta. Lejos de apaciguar los ánimos, parece que la controversia arbitral se ha multiplicado. Sobre este tema ha hablado el periodista de COPE y experto en la materia, Isaac Fouto, en el programa ‘Herrera en COPE Cataluña y Andorra’, conducido por José Miguel Cruz. Fouto ha desgranado las claves de una polémica que, según él, se ha visto incrementada precisamente por la existencia de esta nueva tecnología.

"La gente ha entendido que es una herramienta que piensan que viene para para que no haya ningún error en el fútbol y eso es muy complicado porque cuando entra la interpretación es muy difícil"
El VAR y las jugadas grises
El análisis de Fouto parte de una premisa clara: "se habla más ahora porque el VAR ha incrementado el que se hable de la polémica". Aunque reconoce que, objetivamente, se han reducido los fallos flagrantes como un gol en fuera de juego, la herramienta ha puesto el foco en las llamadas ‘jugadas grises’, aquellas que dependen de la interpretación del colegiado. "La gente ha entendido que es una herramienta que piensan que viene para para que no haya ningún error en el fútbol y eso es muy complicado porque cuando entra la interpretación es muy difícil", ha señalado el periodista. Esta expectativa de perfección choca con la realidad de un deporte donde no todo es blanco o negro.
Se habla más ahora porque el VAR ha incrementado el que se hable de la polémica"
A esta situación se suma que los árbitros son, en palabras de Fouto, el "blanco fácil" tras un mal resultado. Considera que a menudo se utilizan sus decisiones como excusa para no señalar a un jugador que ha fallado una ocasión clara o a un entrenador que no ha acertado con el planteamiento. "Al final siempre el árbitro es la el blanco fácil en estos casos", ha lamentado, convirtiéndose en la figura que siempre ‘pringa’ en el relato postpartido.
La fortaleza mental y la presión mediática
Para soportar esta presión constante, la preparación psicológica es fundamental. Isaac Fouto ha destacado la enorme fortaleza mental de los colegiados de la élite, a quienes la Ley del Deporte considera ‘jueces deportivos’. "Son gente que están preparadas a nivel mental muy, muy, muy, muy fuertes", ha afirmado, añadiendo que, de lo contrario, no podrían dirigir partidos en la máxima categoría. Según el periodista, "si no lo están, seguramente no podrían arbitrar en primera división". Esta capacidad les permite abstraerse del "mundanal ruido" mediático que les rodea.
Si no lo están, seguramente no podrían arbitrar en primera división"
Como ejemplo, Fouto ha mencionado los vídeos que emite Real Madrid Televisión antes de los partidos, que muchos interpretan como una forma de presionar al árbitro designado. Sin embargo, el experto cree que estas campañas no surten efecto en sus decisiones, y ha recordado un episodio reciente en el que un colegiado, tras ser objeto de estas presiones, tomó una decisión contraria a los intereses del club blanco. Esto, para él, demuestra la capacidad de los trencillas para aislarse y aplicar el reglamento.

Un árbitro de Primera División está bien pagado, aunque su sueldo no sea comparable al de estrellas como Mbappé o Lamine Yamal.
La brecha salarial en el arbitraje
En el aspecto económico, existen grandes diferencias. Un árbitro de Primera División está bien pagado, aunque su sueldo no sea comparable al de estrellas como Mbappé o Lamine Yamal. Son profesionales que se dedican en exclusiva al arbitraje. La situación cambia drásticamente en el fútbol no profesional. "A partir de Primera Federación para abajo, los árbitros que hacen una labor fantástica por sacar un montón de partidos cada fin de semana están muy pero que muy mal pagados", ha denunciado Fouto.
El periodista ha puesto cifras a esta precariedad, explicando que un árbitro de Primera RFEF puede ganar unos 300 euros por partido, una cantidad que hace imposible vivir de ello. "Son chavales que a lo mejor el domingo por la tarde están pitando en Barcelona o en Pontevedra, y tienen que estar al día siguiente a las 8 de la mañana sentados en la oficina para currar", ha relatado para ilustrar la falta de empatía que a veces muestra el mundo del fútbol con ellos. Una realidad que choca con las críticas de profesionales como Arveloa, entrenador del Real Madrid Castilla, hacia colegiados que no viven del fútbol porque, simplemente, no pueden permitírselo.
Finalmente, Isaac Fouto ha abordado el origen de una de las tradiciones más curiosas del arbitraje español: el uso de los dos apellidos. Ha explicado que esta costumbre se remonta a la dictadura, debido a un colegiado llamado Franco Martínez. Para evitar titulares equívocos como "Franco se equivoca", se decidió que los árbitros fueran conocidos por sus dos apellidos. Ahora, el nuevo comité técnico busca "humanizar" su figura fomentando el uso del nombre de pila y el primer apellido, aunque Fouto ha admitido que, por costumbre, a él mismo le cuesta dejar de usar la fórmula clásica como ‘Gil Manzano’ o ‘Hernández Hernández’.
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