El consejo de un carnicero de Valladolid ante la escalada de precios del lechazo en Navidad: "No tiene por qué notarse"
La escasez de ganaderos y la alta demanda amenazan con un fuerte aumento de precios, por lo que se recomienda adelantar las compras y congelar el producto

José Miguel González, de Carnicería Geñín, explica en COPE cómo van las ventas de lechazo y cómo evoluciona su precio
Valladolid - Publicado el - Actualizado
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El lechazo, uno de los platos estrella de la Navidad, ha comenzado su tradicional escalada de precios. Actualmente, el kilo se sitúa en una horquilla de entre 18,90 y 22 euros, pero los expertos del sector cárnico advierten de que el precio podría subir entre 5 y 6 euros en las próximas semanas. Ante esta situación, la recomendación es unánime: adelantar las compras.
Comprar ahora y congelar, la clave para ahorrar
Los profesionales del sector, como José Miguel González de Carnicería Geñín en Valladolid, aconsejan adquirir el producto ahora para evitar los picos de precios de Nochebuena y Nochevieja. Aunque un producto fresco siempre tiene un plus, González asegura que "hoy en día hay unos congeladores bien buenos" y que, si se congela siendo fresco, "no tiene por qué notarse" la diferencia en la calidad.
Menos ganaderos, misma demanda
La principal causa de esta subida de precios es el desequilibrio entre oferta y demanda. "Cada vez hay menos ganaderos y hay menos producto", explica González. El consumo en estas fechas aumenta considerablemente y la oferta de lechazos de calidad, como los de la provincia de Valladolid y Palencia, no es suficiente para cubrir todos los pedidos de última hora. Este desajuste empuja los precios al alza para asegurar un mayor beneficio a los ganaderos.
"Ganadero que se jubila, ganadero que se va, ovejas que van al matadero"
Carnicerías Geñín
Un futuro incierto para el lechazo tradicional
El futuro del sector es preocupante. La mayoría de los ganaderos tienen una media de edad de entre 60 y 62 años y "no hay descendencia de ellos". La consecuencia es directa y alarmante, tal y como sentencia González: "Ganadero que se jubila, ganadero que se va, ovejas que van al matadero". Este fenómeno provoca que el modelo de ganadero tradicional de los pueblos pequeños esté desapareciendo "a pasos agigantados".
Este producto se distingue porque, como su nombre indica, "se llama lechazo porque es solo de la leche de la madre", sin ningún otro tipo de alimentación y con una cría de aproximadamente 21 días. Este cuidado proceso es el que garantiza la calidad y el sabor que se busca en las mesas navideñas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



