El comercio de proximidad de Valladolid cerró un año complejo, pero con señales de resistencia y moderado optimismo
La climatología ha condicionado el último trimestre y la campaña navideña, mientras el sector afronta la competencia del comercio online, los cambios normativos y las limitaciones de acceso al centro urbano

Rafael Monedero, presidente de AVADECO en Valladolid
Valladolid - Publicado el
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Según el balance realizado por AVADECO (Asociación Vallisoletana de Comercio), el comercio de proximidad de Valladolid realiza el balance de un año complicado, es el que distintos factores han condicionado la evolución de la actividad. El último trimestre ha estado marcado por un cierto retraso en las ventas debido a una climatología poco favorable, aunque sin episodios de heladas, lo que ha permitido mantener la actividad sin incidencias graves. A pesar de las dificultades, el sector se muestra contenido pero razonablemente satisfecho, destacando su capacidad de adaptación y resistencia en un contexto económico cambiante.
Dinamización comercial y trabajo conjunto
A lo largo del año, varias entidades han trabajado de forma coordinada para animar las calles y reforzar el atractivo comercial de la ciudad. AVADECO, la Cámara de Comercio de Valladolid, FECOSVA, el Ayuntamiento de Valladolid y los propios comerciantes, a través de distintas iniciativas y campañas, han impulsado acciones destinadas a embellecer la ciudad, fomentar el consumo local y generar un entorno urbano más dinámico y acogedor.
El objetivo común de estas actuaciones ha sido claro: contribuir a construir un Valladolid más vivo, más atractivo y con un comercio de proximidad fuerte, capaz de competir y diferenciarse gracias a la cercanía, la atención personalizada y la calidad del servicio
Principales retos del comercio de proximidad
Uno de los grandes desafíos señalado por AVADECO sigue siendo la competencia de las grandes plataformas de venta por internet, que operan con estructuras y costes muy diferentes a los del pequeño comercio. A ello se suman las limitaciones de acceso al centro urbano, como la dificultad para aparar, las restricciones derivadas de la Zona de Bajas Emisiones o los cambios en la movilidad, que afectan directamente a la afluencia de clientes.
Además, el sector continúa afrontando problemas relacionados con el incremento de las rentas, los costes de explotación y el encarecimiento general de la cesta de la compra. Aunque la economía muestra una ligera mejoría, estos factores siguen presionando la rentabilidad de muchos negocios.
En este contexto, el comercio de proximidad mantiene como reto fundamental ofrecer un buen servicio a la ciudadanía, reforzando la confianza del consumidor y poniendo en valor la experiencia de compra, la especialización y el trato directo.
Campaña de Navidad y presiones de gastos
Las semanas de compras navideñas son clave para el sector. La previsión apunta a un gasto medio de unos 600 euros por persona, lo que supondría un incremento aproximado del 2,7% respecto al año anterior. No obstante, desde el comercio se insiste en que se trata de una estimación y que los datos definitivos no se conocerán hasta después del 6 de enero, cuando se cierra oficialmente la campaña de Navidad.
Este gasto no se distribuye de manera homogénea. Mientras una parte de los consumidores destina una mayor proporción al ocio y la restauración, otros concentran su presupuesto en sectores como el textil, uno de los pilares del comercio de proximidad, junto con la alimentación, que continúa siendo esencial pese al aumento de precios
Incertidumbre de cara a 2026
Las previsiones para el año 2026 se abordan con prudencia. Desde el sector se reconoce que aventurar cómo evolucionará la actividad resulta arriesgado, ya que existen múltiples variables difíciles de prever, como la climatología, el contexto político o posibles cambios normativos. En este sentido, se subraya que la estabilidad y la seguridad jurídica son elementos clave para generar confianza y animar el consumo.
Peticiones a las administraciones públicas
El comercio local, a través de AVADECO, lanza un mensaje claro a las administraciones públicas: facilitar la actividad económica y reducir los obstáculos. Los comerciantes reclaman que se les permita vender en un entorno favorable, recordando que una ciudad con mayor actividad económica y mayor capacidad de gasto repercute positivamente en todo el tejido comercial.
Asimismo, muestran su preocupación por los cambios normativos, las reformas urbanas y las obras, que suelen tener un impacto negativo directo sobre los negocios. A diferencia del comercio online, el comercio de proximidad depende en gran medida de las decisiones políticas y no puede trasladarse ni adaptarse con la misma rapidez. Por ello, piden que cualquier actuación se planifique con diálogo y se ejecute con las menores consecuencias posibles para el comercio local.
Adaptación, subvenciones y cambios normativos
En relación con las subvenciones y la implantación de nuevas obligaciones fiscales y tecnológicas, como el sistema VeriFactu, un sistema impulsado por la Agencia Tributaria (AET) que forma parte de la Ley Antifraude y que afecta directamente a autónomos y empresas, incluidos los comerciantes, en la forma de emitir y registrar las facturas. El sector reconoce que su aplicación en plena campaña navideña habría supuesto un serio problema. La concesión de un año adicional para su implantación ha sido valorada de forma positiva.
Desde AVADECO se anima a los profesionales de actualizarse y adaptarse progresivamente, aunque se reconoce que los cambios normativos a veces generan dificultades importantes. Aun así, el comerciante vuelve a demostrar su capacidad de adaptación, siempre que se respeten los tiempo y se evite introducir modificaciones constantes que generen incertidumbre.



