Claves para afrontar el shock de una tragedia: así es la crucial labor de los psicólogos
Una coordinadora de psicólogos de emergencia en Castilla y León detalla cómo se interviene con víctimas y familiares y explica las reacciones 'normales' ante una situación que no lo es

Nieves Andrés, psicóloga coordinadora del Grupo de Emergencias del Colegio de Psicólogos
Valladolid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura7:49 min escucha
Tragedias como el reciente accidente de tren en Adamuz generan un shock colectivo y ponen de relieve la importancia de la asistencia psicológica inmediata. Para entender cómo se gestionan estas situaciones críticas, Nieves Andrés, coordinadora del grupo de emergencias del colegio oficial de psicólogos de Castilla y León, ha explicado cuál es el protocolo de actuación. La organización se ha puesto a disposición de los colegios de psicología de Andalucía para ofrecer sus recursos.
Lo anormal es la situación, no la reacción
La experta ha subrayado que la primera reacción ante un suceso de esta magnitud es un shock muy grande, pero que las respuestas de cada persona pueden variar. Andrés insiste en que cualquier reacción es comprensible: "Son normales, porque lo que es anormal es la situación". Por ello, el objetivo inicial es normalizar estos sentimientos ante un hecho tan extremo.
Son normales, porque lo que es anormal es la situación"
Psicóloga
Estas reacciones se manifiestan en tres planos: el emocional, el conductual y el físico. "Es normal que las personas sientan ansiedad, ira, irritabilidad, incluso culpabilidad o bloqueo", detalla Andrés. A nivel de comportamiento, puede producirse desde una parálisis hasta una hiperactividad inusual.
Calmar, escuchar y organizar
La intervención en una emergencia "no es un momento de hacer terapia", aclara la psicóloga. La labor se centra en utilizar estrategias como la escucha activa, la empatía y, sobre todo, tratar de calmar y asegurar a los afectados. También es fundamental ayudarles a movilizar sus propios recursos y redes de apoyo, como familiares y amigos.
En medio de la incertidumbre, la información se convierte en una necesidad primordial para los familiares. Por ello, el protocolo de los psicólogos incluye organizar espacios diferenciados para atender a las familias según la información que ya posean. Es vital "no darles falsas esperanzas ni expectativas" y ayudarles a gestionar la espera y la toma de decisiones.
Si estas situaciones potencialmente traumáticas no se abordan adecuadamente, pueden derivar en un cuadro de estrés agudo y, a largo plazo, en lo que se conoce como trastorno de estrés postraumático. En esos casos, sí sería necesaria una intervención profesional posterior.
El lado humano de los profesionales
Atender una emergencia de gran alcance también tiene un impacto en los propios psicólogos. "Te puedes encontrar, pues con situaciones que te que tú también te puedas identificar", reconoce Andrés, quien añade: "Somos también personas, aunque seamos profesionales".
Somos también personas, aunque seamos profesionales"
Psicóloga
Para gestionar este desgaste, los profesionales utilizan una "empatía más bien cognitiva para no contagiarnos". Además, cuentan con sus propios espacios de "ventilación, de puesta en común y de desahogo" entre compañeros para procesar lo vivido, porque, como concluye la experta, también son "de carne y hueso".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



