Con Renta 4 Banco estudiamos la incidencia de la guerra de Ucrania en la economía post-Covid

Madrid - Publicado el - Actualizado
3 min lectura
Juan Pablo García Valadés, asesor de inversiones, nos acompaña hoy en Cope León para hacer balance del comportamiento de las Bolsas la última semana.
Juan Pablo apunta que las bolsas siguen subiendo a pesar de la subida de tipos en Estados Unidos. Hace dos semanas, el pasado 16 de marzo, la Fed acordó la primera subida de tipos de interés desde el año 2018 y anunció seis subidas más este mismo año y tres adicionales el próximo. El pasado lunes, el presidente de la Fed, Jerome Powell anunció en un discurso, utilizando un tono especialmente duro, su compromiso de combatir la inflación y llegando a decir que las próximas subidas de tipos de interés podrían ser de medio punto porcentual en lugar del cuarto de punto que esperan los mercados.
El mensaje de fondo que quiere dar, a juicio de Valadés, es que la guerra de Ucrania no va a interferir en la lucha contra la inflación, a pesar de sus claros efectos contractivos sobre la economía.
En otras ocasiones, como explica Juan Pablo, hemos visto como, por regla general, las subidas de tipos hacen caer a los mercados, sin embargo es muy llamativo que las Bolsas americanas, incluida la Bolsa tecnológica Nasdaq, respondan a estos mensajes con subidas, pero por segunda semana consecutiva los tres grandes índices han vuelto a subir, destacando de nuevo las tecnológicas con una subida de casi el 2% del Nasdaq. El Dow Jones se ha tenido que conformar con una modesta subida del 0,3% y el S&P ha subido el 1,8%, en contraste claro con las caídas semanales de las Bolsas europeas.
Las Bolsas americanas estarían apostando por la capacidad de Powell y de la Fed para pilotar un aterrizaje suave de la economía. El S&P ha subido en cinco de las siete sesiones siguientes a la subida de tipos de la Fed, acumulando un alza de más del 6% desde ese día. Es decir, las Bolsas americanas no solo apuestan por que la Fed será capaz de dominar la inflación, sino que además piensan que, a pesar de la guerra de Ucrania, la subida de los tipos solo afectará al crecimiento económico de forma temporal y no traumática.
Sin embargo, el mercado de renta fija parece no pensar igual. Los bonos aparentemente no comparten este análisis. Esta semana, como explica Valadés, se ha producido ya lo que se llama "la inversión de la curva", que significa que los tipos de la deuda a corto plazo son mayores que los tipos de la deuda a largo. Esta inversión de la curva de tipos se suele leer como señal de bajo crecimiento a largo plazo o incluso de recesión.
Se están viendo ángulos distintos al analizar la incidencia de la guerra de Ucrania en la economía post Covid que básicamente responden a tres tipos de opiniones.
Una opinión extremadamente pesimista es la del economista Nouriel Roubini, según la cual la economía estaría entrando en una fase tenebrosa de recesión con inflación (estanflación), que ya se estaba incubando antes de la guerra de Ucrania pero que ahora es aún más inevitable.
Una segunda opinión sería la pesimista a corto plazo, pero optimista a largo plazo. La idea es que la guerra va a pasar un fuerte peaje a la economía a corto plazo, por la subida del petróleo, gas y otras materias primas, pero que a medio y largo plazo la economía volverá a crecer con fuerza, una vez superadas la pandemia y la guerra.
Finalmente, la tercera opinión, es optimista a corto plazo pero bastante menos optimista a medio y largo plazo, aunque sin caer en la visión catastrofista de Roubini. Según esta forma de verlo, si Occidente gana la guerra a Putin, y todo indica que la ganará, habrá bastante euforia en el corto plazo y se evitará una recesión profunda, pero a medio plazo aflorarán los problemas de una economía altamente endeudada, muy condicionada al "dinero barato" y que arrastra problemas estructurales importantes.



