Se inunda una residencia en Toledo y los ancianos se quedan sin ascensor ni agua caliente: "La caldera va a ser para tirarla"
El agua supera el metro de altura en el sótano, daña la caldera y bloquea el ascensor, obligando a repartir la comida en las habitaciones y suspender las visitas

RESIDENCIA S. BLAS PEPINO
Toledo - Publicado el
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Una fuerte inundación ha afectado a primera hora de este jueves a la residencia San Blas de Pepino, en Toledo, donde el agua ha alcanzado un metro y veinte de altura en el sótano. La crecida, provocada por el desbordamiento de la red de saneamiento de la calle, ha inutilizado servicios esenciales como la caldera de agua caliente y el cuadro de ascensores, comprometiendo la movilidad y el cuidado de los residentes en un edificio de varias plantas.
La situación ha obligado a alterar por completo la rutina del centro. La directora de la Residencia San Blas de Pepino (Toledo), Mar Llorente ha comentado en los micrófonos de COPE Toledo que "la comida ha tenido que ser repartida en las habitaciones, ya que el ascensor se ha quedado bloqueado y los residentes no pueden acceder al comedor.
Además, Servicios Sociales ha ordenado la prohibición de las visitas y se ha activado un plan de evacuación por si el nivel del agua volviera a subir.
Respuesta de los servicios de emergencia
Tras recibir el aviso a través del 112, hasta el lugar se han desplazado efectivos de la Guardia Civil y los bomberos. Sin embargo, los servicios de extinción de incendios han comunicado que no podían intervenir hasta que bajara el nivel de agua en la vía pública. "Hasta que no bajara el nivel de agua de la calle, no podían sacar el agua del sótano", han explicado desde la residencia.
No es la primera vez que el centro sufre un episodio similar, aunque nunca de esta magnitud. Hace dos años, otra inundación provocó la entrada de unos 50 centímetros de agua, pero la cantidad de hoy supera con creces los registros anteriores. La causa parece ser que la red general de la calle, al llenarse, ha revocado el agua hacia el interior de las instalaciones en lugar de evacuarla.
A la espera de evaluar los daños
El Ayuntamiento ya ha abierto las arquetas de la calle para facilitar el desagüe y el nivel del agua ha comenzado a bajar. La dirección del centro ya ha avisado de nuevo a los bomberos para que acudan a achicar el agua del sótano. Una vez quede vacío, los técnicos podrán acceder para evaluar el alcance de los daños materiales, que se prevén cuantiosos.
Desde la residencia dan por perdida la caldera, ya que el quemador ha quedado completamente sumergido. "La caldera va a ser para tirarla porque le habrá entrado agua al quemador", lamentan. La principal preocupación ahora es restablecer cuanto antes los servicios de ascensor y agua caliente, indispensables para el día a día de los mayores.
La caldera va a ser para tirarla porque le habrá entrado agua al quemador"
Directora de la Residencia San Blas de Pepino (Toledo)
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