OBITUARIO
“Zapaterito”, la pasión por la Fiesta hecha persona
Fallece a los 61 años de edad el conocido aficionado albacetense

“Zapaterito”, la pasión por la Fiesta hecha persona
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Cuando estas líneas vean la luz, apenas quedarán unas pocas horas (jueves 13:15 Cementerio) para darle el último adiós a Rafael Sánchez, más conocido como “Zapaterito” o “El Zapa”. ¿Qué más puede decirse de Rafa a estas alturas?
Podríamos hablar de su amor incondicional por los toros, los toreros de Albacete o el festival del Cotolengo de sus amores. O de todas aquellas iniciativas que encarrilaba para darle brillo al toreo de cuño local. Desde recogidas de alimentos, organizar charlas, jornadas, detalles y, en resumen, ayudar a todo y a todos de manera desinteresada.
Porque era una persona que resultaba vital en el atrezzo de la tauromaquia manchega del coso de la calle Feria. Y así era: sentado en el tendido para no perderse ni un detalle de cualquier festejo que se diese en su plaza.
Trabajador del Tanatorio municipal, su mimo, cariño y dedicación hacia todo el mundo en esos momentos tan difíciles eran de agradecer. Siempre al quite, era el primero para ayudar y el último en marcharse hasta que no se hubiese terminado la faena. Y un humor campechano barnizado de su peculiar mordacidad que le hacían único.
Guardo dos recuerdos con mucho cariño. El primero, cuando falleció mi abuelo Manuel, que sus cariñosas palabras fueron un auténtico bálsamo. Como esa manta que alguien te echa por encima cuando estás tiritando de frío, así era Rafa. Y el segundo recuerdo es el de unas jornadas taurinas organizadas hace muchos años donde, con sus peculiares andares y ese tono de voz tan característico afirmó, mirando a varios de los presentes que estábamos allí: “veo aquí demasiadas caras con muy buen aspecto. Eso tenéis que cambiarlo, que me quedo sin trabajo”, para echarse a reír a continuación. Siempre estarás en nuestro recuerdo, Rafa. Ya te estamos echando de menos porque el roto que nos has hecho es irreparable. Tú siempre le echaste valor al toro, sin duda. Descansa en Paz, amigo.



