SOCIEDAD
¿Hay “rusofobia” en Tenerife?
La periodista rusa residente en la isla Svetlana Gracheva, confiesa que "pensé que nos íbamos a tener que poner la estrella de David"

Svetlana Gracheva perodista rusa en Tenerife confiesa que están asustados y preocupados
Madrid - Publicado el - Actualizado
2 min lectura
Tras 9 días de invasión del territorio de Ucrania por parte del ejército de Vladimir Putin, la comunidad rusa en Tenerife sigue expectante ante las noticias que llegan de la zona de conflicto, y sobre todo, sufre las consecuencias de las diferentes sanciones y bloqueos que está recibiendo su país. Pero la cuestión de fondo es, ¿Hay “rusofobia” en Canarias? ¿Están pagando los rusos residentes en Tenerife los desmanes de un presidente que se ha saltado la legalidad internacional, invadiendo el territorio de un estado soberano?
La periodista rusa, residente en el sur de Tenerife, Svetlana Gracheva ha contestado alguna de estas preguntas hoy en La Mañana de COPE Tenerife. Gracheva, casada con un tinerfeño y residente en Canarias desde 2006 confiesa que “al comienzo del conflicto, estaba muy asustada, y pensaba que me iba a tener que poner la estrella de David, y que todo el mundo nos iba a tirar piedras”. Además, afirma que ha visto “algo de rusofobia” en las redes sociales y en algunos medios de comunicación, pero insistió en “agradecer a la directora del colegio donde van mis hijos, por reducir el nivel de agresividad, contra los rusos”, destacando el trabajo que los docentes están llevando a cabo en los centros educativos para reducir esa posible “rusofobia” en las aulas.
En ese sentido, Gracheva quiso dejar claro que “el pueblo ruso no es el culpable de la guerra”, afirmando además que hay que tener un especial cuidado con los niños a la hora de tratar situaciones como estas ya que “son esponjas absorben toda la información”.
Cuestionada sobre si, al margen de la actuación de Putin, el pueblo ruso está de acuerdo con esta invasión, la periodista confesó que “nadie en su sano juicio está a favor de la guerra”, añadiendo que “todos estamos asustados y confundidos, y estoy segura de que cada uno de nosotros podemos hacer muchas cosas. Lo primero es bajar el nivel de odio en la comunidad, cada uno decide cómo lo hace pero tenemos que conservar la paz”.



