ARQUEOLOGÍA

Cueva funeraria prehispánica en Gran Canaria

Tendría restos de entre 70 a 80 personas de distintas edades

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Agencias

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10:22

Un grupo de aficionados a la arqueología ha descubierto en Gran Canaria una cueva funeraria de tiempos prehispánicos con restos entre 70 y 80 personas de diferentes edades, tanto hombres como mujeres, ha confirmado un portavoz autorizado del Servicio de Patrimonio del Cabildo.

El descubrimiento fue realizado este verano por el grupo "El Legado", que pudo observar los huesos humanos que se acumulaban en la cueva y en su entrada gracias a la utilización de un dron, ya que la gruta se encuentra en un lugar en la actualidad inaccesible, salvo para escaladores.

Arqueólogos del Servicio de Patrimonio del Cabildo de Gran Canaria han visitado ya la cueva y han confirmado que se trata de un enterramiento "notable", con un potencial arqueológico "prometedor", ya que se encuentra en una zona donde hasta el momento se han documentado los restos humanos más antiguos de la isla.

O lo que es lo mismo, en el lugar donde las dataciones de Carbono 14 de otros yacimientos ubican los primeros poblamientos de la Gran Canaria aborigen, en torno a los siglos III y IV después de Cristo.

Las fuentes prefieren no difundir la ubicación concreta de la cueva, más allá de confirmar que está en un barranco del sureste de Gran Canaria, en un enclave que ya fue objeto de un inventario arqueológico en los años ochenta.

Entonces esa cueva quizás pasó desapercibida a los historiadores que hicieron ese trabajo porque su antiguo acceso natural hace tiempo que se derrumbó y es imposible observar lo que se guarda en su interior salvo que uno trepe hasta su boca.

Los restos humanos depositados en el interior de esa gruta, de unos 14 metros de desarrollo, están desordenados, con aspecto de que alguien ya ha visitado ese enterramiento en el pasado.

Sin embargo, el Servicio de Patrimonio del Cabildo no tiene la impresión de que haya sufrido un expolio, en el sentido de una visita clandestina destinada a robar restos antiguos.

El portavoz consultado por Efe recuerda que a finales del XIX se hicieron varias campañas arqueológicas en Gran Canaria en busca de restos humanos prehispánicos con criterios muy diferentes a los de hoy y que incluso instituciones que en aquellos momentos ya eran vanguardia científica, como el Museo Canario, pagaban a los vecinos por los cráneos o los huesos que entregaban para sus colecciones.

Y también está documentado el uso en el pasado de los huesos de los enterramientos antiguos para fertilizar los cultivos.

Además, recuerdan que en los enterramientos colectivos prehispánicos como este los cuerpos eran depositados en superficie, por lo que cuando los cadáveres se descomponían sin nada que los mantuviera compactos (como la tierra en los enterramientos), los huesos se dispersaban y se desordenaban de forma natural.

En la primera inspección, se han encontrado además restos de tejidos vegetales, que podrían ser vestigios de las mortajas de algunos cuerpos, y de madera.

Los técnicos que han visitado la cueva han recomendado no solo realizar un estudio detallado de esos cuerpos (forense, arqueológico y de carbono 14), sino además han abogado por adoptar medidas de conservación, porque gran parte de los huesos están en la actualidad expuestos al sol y a la lluvia porque ha desaparecido la visera de la cueva que en otro tiempo la protegía.

Y si no son protegidos de la intemperie, se corre el riesgo de que se acaben descomponiendo en cuestión de dos o tres décadas.

De hecho, parte de los huesos están deteriorados y algunos han perdido ya los extremos.

Las fuentes consultadas por Efe han agradecido a los miembros del grupo El Legado la forma en que actuaron ante este hallazgo: comunicando de inmediato el descubrimiento a las instituciones, sin alterar nada