Seis años y medio de prisión por agredir sexualmente a su hermana y retenerla
El hombre no podrá acercarse a ella durante nueve años

Prisión de Asturias
Madrid - Publicado el - Actualizado
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El hombre acusado de agredir sexualmente a su hermana tras retenerla y amenazarla con una navaja en Lugones ha admitido los hechos y ha aceptado seis años y seis meses de condena.
La Fiscalía ha llegado a un acuerdo con el abogado defensor, Pedro Rivas, por el que el acusado, J.A.M.H., ha aceptado también una medida de alejamiento durante nueve años de su hermana.
J.A.M.H. pagará una multa de 720 euros por quebrantamiento de condena al haberle sido incautada una navaja con la que amenazó a la víctima pese a tener vigente una orden de privación del porte de armas.
El abogado de la acusación particular, Pedro Paulino Sánchez, se ha adherido al acuerdo tras retirar la petición de indemnización de 4.500 euros para la víctima por el daño moral causado durante el juicio celebrado este martes en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial, informa EFE.
Los hechos ocurrieron el 11 de diciembre de 2018 cuando J.A.M.H. llamó a su cuñado para que acudiera junto a su esposa y hermana del procesado a Lugones, donde supuestamente un hombre les iba a dar mucha chatarra y varios aparatos de radio.
Su hermana y su cuñado se desplazaron a la vivienda del hijo del procesado y, una vez que estaban allí, el acusado insistió reiteradamente en ir solo con ella a recoger la chatarra.
Según el relato de la Fiscalía, ambos hermanos abandonaron la vivienda sobre las 19:30 horas junto al hijo del acusado y, por el camino, el procesado empezó a decirle a su hermana diversas expresiones intimidatorias como “me tienes que hacer caso” o “si no me haces caso va a ser peor”.
A continuación, el acusado agarró a su hermana por la muñeca y le advirtió de que llevaba un cuchillo y si no le obedecía iba a ser peor al tiempo que hacía ademán de mostrarle un objeto que llevaba dentro de la chaqueta.
Entre otras amenazas, el acusado le dijo que si no la obedecía podía matar a su marido.
Su hijo le recriminó su conducta por lo que el acusado le instó a que se marchara, momento que el joven aprovechó, según la Fiscalía, para buscar ayuda.
La mujer siguió al acusado mientras éste le repetía que si se portaba bien no le iba a ocurrir nada, a la vez que le mostraba una navaja con la que cortó un palo diciéndole: “Mira qué bien corta, pórtate bien".
Casi tres horas después, al llegar al domicilio del procesado, éste cerró la puerta con llave y, tras coger a su hermana de un brazo la introdujo en una habitación donde la sometió a diversos tocamientos, pidiéndole que le tocara el pene sin atender a la negativa expresa de la víctima, que le reiteraba que la dejara marchar.
Cuando su hijo, su cuñado y la Policía picaron a la puerta, el procesado mandó a su hermana callar, por lo que todos se marcharon al no oír ruidos en el interior de la vivienda.
Sin embargo, el hijo y el cuñado regresaron más tarde y, cuando la mujer oyó sus voces, trató de escapar, pero se cayó en el pasillo momento en el que el acusado se acercó a ella y le dijo: “Tranquila, que te vas” y la dejó marchar.



