Angélica, mujer con alopecia: "La sociedad no está preparada para ver a una mujer sin pelo"
El documental 'Mujeres Calvas' y la asociación 'A Pelo' visibilizan la presión social y el estigma que sufren las mujeres con alopecia en España

Entrevista a Angélica Ospina de la asociación 'A Pelo'.
Zaragoza - Publicado el
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Mientras la calvicie masculina está socialmente aceptada y representada por figuras públicas, la alopecia femenina continúa siendo un tabú cargado de estigmas. Romper esa barrera es la misión de mujeres como Angélica Ospina, de la asociación 'A Pelo', que luchan por dar visibilidad a una realidad a menudo silenciada. El próximo 19 de febrero, la proyección del documental ‘Mujeres Calvas’ en Zaragoza se convertirá en un altavoz para denunciar la presión social y el complejo camino de aceptación que enfrentan.
Un ‘auténtico calvario’ invisible
La 22ª Muestra de Cine y Derechos Humanos de Zaragoza, organizada por Fundación CAI, ha sido el marco elegido para presentar este trabajo de la directora Sandra Román. Blanca Carvajal, responsable cultural de la fundación, explica que la elección del documental responde a la necesidad de visibilizar un problema que para muchas mujeres afecta a su inserción laboral y sus relaciones personales. Lo define como un “auténtico calvario” y “un tabú muy poco visible” que merece ser contado y comprendido por la sociedad.
Lo llevamos muy mal porque es una presión social"
Asociación A Pelo
“Lo llevamos muy mal, porque es una presión social”, confiesa Angélica Ospina. Su asociación, A Pelo, nació en Barcelona como un grupo de apoyo mutuo para mujeres calvas. Ospina subraya cómo el estereotipo de la mujer con “buen pelazo” dificulta la normalización de su condición, llevando a muchas a ocultarse bajo pelucas, no siempre por elección propia, sino a causa del “complejo” y el juicio externo.
'¿Por qué a mí?': el largo camino de la aceptación
El proceso personal suele ser un camino arduo y solitario. La historia de Angélica comenzó a los 15 años con una alopecia areata, que se manifiesta en pequeñas calvas repartidas por la cabeza. A los 19 años, perdió todo su cabello, un momento que la sumió en la negación y la angustia. “¿Por qué a mí?”, se preguntaba, una reacción que, según cuenta, es habitual y refleja el profundo drama emocional que se vive.
En una búsqueda desesperada de soluciones, llegó a viajar a Estados Unidos con la esperanza de encontrar un diagnóstico diferente, pero solo recibió “el mismo diagnóstico en otro idioma”. Tras someterse a tratamientos dolorosos que afectaron a su salud, tomó la difícil decisión de abandonarlos y emprender el “largo camino de la aceptación”, un viaje que, como ella misma indica, es uno de los temas centrales del documental.
Una red de apoyo para hacerse más fuertes
Durante años, las pelucas se convirtieron en una obsesión para ella, una “cortina de humo” para esconderse del mundo. Hoy, sin embargo, Angélica se siente feliz y empoderada con su misión. “Hacer esto de dar visibilidad a mi condición y a la de todas mis compañeras, mis hermanas, me hace sentir muy bien”, afirma. La asociación A Pelo ha demostrado ser una red de apoyo fundamental. “Mentalmente, es muy fuerte encontrar gente que está en el mismo punto que tú, que tiene la misma condición que tú”, explica Ospina, que insiste en usar la palabra “condición” en lugar de “enfermedad” para describir la alopecia.

Angélica Ospina, de la asociación A Pelo, en COPE
El documental ‘Mujeres Calvas’ se proyectará con entrada libre en el Centro Joaquín Roncal. Tras la película, la propia Angélica Ospina y otra compañera de la asociación participarán en un coloquio para compartir sus vivencias. El evento representa una oportunidad clave para abrir un diálogo sobre una realidad que, según concluye Ospina, afecta a “muchísimas más mujeres de las que creemos”.
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