La experiencia definitiva del Pirineo: así te puedes convertir en un 'inuit' y construir tu propio iglú
Una empresa de guías de montaña ofrece una actividad que combina una ruta con raquetas de nieve con la construcción de estos refugios históricos en el Pirineo aragonés

El Pirineo te ofrece una experiencia que mezcla raquetas con la construcción de tu propio iglú
Jaca - Publicado el
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Las intensas nevadas de las últimas semanas han dejado un manto de nieve excepcional en el Pirineo, creando las condiciones perfectas para disfrutar de la montaña. En este contexto, surgen experiencias que van más allá del esquí tradicional, como la que propone Ojos Pirenaicos, una empresa de guías de montaña que busca siempre "dar ese valor añadido" a sus salidas, según explica su guía de montaña y naturaleza, David Ruiz de Gopegui.
La propuesta estrella combina un sencillo paseo con raquetas de nieve con un taller práctico de historia y supervivencia: la construcción de un iglú. Esta actividad, de aproximadamente una hora de duración, está pensada tanto para familias con niños como para grupos de adultos, y permite a los participantes descubrir el origen de esta herramienta para desplazarse por la nieve y terminar la jornada de una forma memorable.

Paseo con raquetas de nieve
Un refugio contra el frío extremo
Contrario a lo que se podría pensar, construir un iglú es una tarea sorprendentemente agradable. Ruiz de Gopegui lo compara con "hacer castillos de arena en la playa". Los participantes utilizan sus propias manos como primera herramienta, junto con palas y sierras, para cortar y colocar los ladrillos de nieve. Es un trabajo en equipo donde "cada uno puede aportar su granito de arena y su creatividad".

Los guías te enseñan a construir este refugio ancestral
La técnica consiste en ir colocando los bloques de nieve en forma de cúpula. El resultado es una construcción ingeniosa y eficaz como refugio. "Podemos mantener en el interior temperaturas de hasta 10 grados, mientras fuera puede haber una ventisca y una sensación térmica de menos 40", detalla el guía sobre la increíble capacidad de aislamiento de estas estructuras.
Podemos mantener en el interior temperaturas de hasta 10 grados mientras fuera puede haber una ventisca y una sensación térmica de -40 grados"
Historia y cultura en la nieve
La actividad no es solo manual, sino también didáctica. Durante la construcción, el guía comparte la historia de los pueblos inuit de las regiones del norte de Canadá y Groenlandia. Se explica cómo estos cazadores utilizaban los iglús como refugios temporales durante sus viajes en invierno, apoyándose en fichas, imágenes antiguas y vídeos para ilustrar cómo era su vida.

Es una actividad apta para familias
El objetivo de Ojos Pirenaicos es que la experiencia sea inmersiva y enriquecedora, conectando a los visitantes con la historia y las técnicas de supervivencia ancestrales. "Intentamos que cada uno se sienta un pequeño inuit construyendo estos iglús", afirma Ruiz de Gopegui.
Intentamos que cada uno se sienta un pequeño inuit construyendo estos iglús"
Cómo y dónde vivir la experiencia
Estas actividades se desarrollan en enclaves del Pirineo aragonés, entre el valle de Tena y el valle de Aragón. La empresa busca rincones apartados en las zonas fronterizas del Somport o del Portalet para generar una "sensación de estar en un lugar salvaje" y potenciar la conexión con la naturaleza.
Para participar en esta original experiencia invernal, los interesados pueden inscribirse a través de la página web ojospirenaicos.es o contactar mediante sus redes sociales. Se trata de una de las muchas actividades que ofrecen para disfrutar de un "invierno tan excepcional" como el actual, en el que la nieve ha cubierto las montañas de un manto "hermoso".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




