Desesperación en el valle del Guarga: "¿Por qué no se nos tiene en cuenta?"
Los vecinos denuncian sentirse olvidados por las instituciones ante los constantes fallos en servicios básicos como internet o carreteras

Asociación Guarguera Viva
Jaca - Publicado el
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La asociación Guarguera Viva ha vuelto a alzar la voz para denunciar el sentimiento de abandono que padecen los vecinos del valle del Guarga. Su presidente, Paco Santolaria, ha manifestado la frustración de los vecinos ante la falta de soluciones a problemas enquistados que afectan a sus comunicaciones y servicios más básicos.
Tres semanas sin internet
El caso más reciente tuvo lugar en febrero, cuando varias localidades del valle sufrieron problemas con internet durante tres semanas. Según Santolaria, la respuesta de la compañía fue evasiva: "Nos mareaban, nos mareaban, pero el problema no lo solucionaban". El servicio se restableció repentinamente con la llegada del buen tiempo, lo que alimenta la frustración de los vecinos.
¿ A quién tenemos que acudir para que nos escuchen?
La sensación de impotencia es palpable. "Parece ser que no nos quieren escuchar", lamenta el presidente de Guarguera Viva. Santolaria critica que las excusas aparezcan siempre con el mal tiempo, cuando el acceso es complicado, y no se ataquen los problemas de raíz cuando las condiciones son favorables. La situación lleva a los vecinos a preguntarse: "¿Y a quién tenemos que acudir?".
Incomunicación en todos los frentes
La deficiente conexión a internet es solo la punta del iceberg. Santolaria denuncia una "incomunicación real" que abarca también los frecuentes cortes de electricidad y el mal estado de las carreteras, como la A-1604, de la que todavía quedan por acondicionar dos terceras partes de su trazado hasta Boltaña.
El presidente de la asociación se pregunta por qué no se les tiene en cuenta y él mismo ofrece una posible respuesta: "porque somos pocos". Santolaria expone la paradoja de que los escasos habitantes del valle ocupan la mitad del territorio del municipio de Sabiñánigo, cerca de 300 kilómetros cuadrados, pero su escaso número parece convertirlos en invisibles para las administraciones.
El papel de las administraciones
Guarguera Viva ha dirigido sus quejas a todas las instituciones posibles, desde el Ayuntamiento de Sabiñánigo a la Diputación Provincial de Huesca y la Diputación General de Aragón. La respuesta, sin embargo, a menudo se escuda en la falta de competencias, como apunta Santolaria respecto a la acción del consistorio sabiñaniguense.
Por ello, exige que las instituciones públicas ejerzan presión. Santolaria defiende que "tiene que sumarse la acción de las instituciones públicas para presionar a las empresas para que mejoren los servicios". Reclama que parte de los impuestos se destinen a crear mecanismos de compensación que garanticen los servicios esenciales en las zonas más desfavorecidas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




