el técnico y los jugadores prefieren trabajar a solas el día antes del derbi
Almeyda se bunkeriza
El técnico argentino decide no abrir a los aficionados el entrenamiento previo al derbi para aprovechar al máximo el último día de trabajo

Los Biris, antes de un derbi.
Sevilla - Publicado el
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El Sevilla ha tomado aire con la victoria en Getafe. Después del terremoto que provocó el castigo de siete partidos a Almeyda, los tres puntos han supuesto un alivio casi inesperado. Pero nadie se fía. De momento, la competición se ha llevado por delante a Arrasate y habrá que ver quién será el próximo en caer.
Almeyda sabe que habrá muchas cosas en juego en La Cartuja y ha tomado una decisión que, quizá, el aficionado no entienda, pero que está respaldada por una explicación justificada. La sesión previa al derbi, con los aficionados en las gradas, se convierte en un mero trámite de saludos, corrillos, córners y poco más. «Es una pérdida de tiempo», comentaba a esta web una fuente autorizada. El equipo quiere aprovechar ese último día de trabajo para preparar aspectos de cara al derbi de forma intensa y sin exposición pública. Y así será.
Por este motivo, el club ha decidido no abrir las puertas a la afición el último día de trabajo. El equipo sabe que tiene el apoyo de su gente y recibirá el último aliento a la salida del hotel y durante el camino al estadio. Un pequeño detalle que Almeyda ha querido pulir en una semana en la que todo se mirará con lupa.



