Un incendio borró sus recuerdos… hasta que una publicación en redes lo cambió todo
El histórico Estudio Enrique de Sevilla aprovecha su traslado a Tomares para buscar en redes sociales a los dueños de un centenar de retratos extraviados

Escucha a Carlos Sánchez, responsable del estudio de fotografía Enrique
Sevilla - Publicado el
2 min lectura6:58 min escucha
El mítico Estudio Enrique, un negocio con 66 años de trayectoria y tres generaciones al frente, ha cerrado una etapa histórica en la calle Rioja de Sevilla para trasladarse a Tomares. Un cambio marcado por la emoción… y también por una historia que ha conmovido a muchos sevillanos.
Durante la mudanza, los responsables del estudio encontraron un centenar de retratos que durante años habían estado expuestos en su escaparate. Como gesto de agradecimiento a su clientela, decidieron compartirlos en redes sociales con el objetivo de localizar a sus dueños y devolverles estos recuerdos.
La iniciativa ha tenido una gran acogida. Muchos usuarios han reconocido a familiares y han reclamado las imágenes. Pero uno de los casos ha sido especialmente emotivo.
Un tesoro recuperado de las cenizas
La familia de José Ángel Rodríguez había perdido todas sus fotografías en un incendio en su vivienda. Creían que aquellos recuerdos eran irrecuperables. Sin embargo, al ver la publicación en Instagram del estudio, José Ángel reconoció el retrato de su hermana.
Fue una verdadera maravilla poder entregarle ese recuerdo. Fue muy emocionante”
Las fotografías antiguas estaban archivadas con numeración manual, ya que en aquella época no existían sistemas informáticos de gestión. Por eso, la única forma de recuperarlas era que alguien las identificara.
El valor del recuerdo en la era digital
Esta historia ha reabierto el debate sobre la importancia de la fotografía en papel en un mundo dominado por lo digital. Desde el estudio advierten de que muchas familias acumulan miles de imágenes en el móvil, pero pocas llegan a conservarlas físicamente.
“Hoy en día no se le da el justo valor a la fotografía, a los recuerdos”, señala Sánchez, que destaca el papel de las generaciones mayores para mantener esta tradición. “Benditas abuelas y abuelos, que son los que presionan para que los niños tengan retratos que duren toda la vida”.
Nueva etapa en Tomares
A pesar de que “no son buenos momentos para este tipo de negocios”, el equipo afronta esta nueva etapa con ilusión. Mantendrán su esencia: retratos familiares, fotografía artística y la conservación de la memoria.
Tras 66 años en el centro de Sevilla, el estudio inicia un nuevo capítulo sin perder su objetivo: seguir plasmando en papel el patrimonio sentimental de cientos de familias.




