Encías que sangran, sensibilidad o mal aliento: las señales de alerta que no deberías ignorar

Muchos problemas bucodentales comienzan sin dolor y pasan desapercibidos durante años, aunque se pueden prevenir con una rutina sencilla y evitando los errores más comunes

Enrique Ortiz

Málaga - Publicado el

5 min lectura

La salud bucodental es uno de los aspectos de la salud más subestimados en el día a día, a pesar de su impacto directo en la calidad de vida. Problemas tan comunes como el sangrado de encías, la sensibilidad dental o el mal aliento afectan a una gran parte de la población y, en muchos casos, son el resultado de hábitos de higiene deficientes o inadecuados. Para arrojar luz sobre este tema, la farmacéutica experta y cotitular de la Farmacia Eloísa Molina, María Martín Molina, ha detallado en COPE Málaga cuáles son las señales de alerta que no se deben pasar por alto y cómo establecer una rutina de cuidado eficaz para prevenir futuras complicaciones.

Según la experta, no siempre se le concede a la boca la importancia que realmente merece. "Según los distintos estudios de salud bucodental, cerca del 30 al 35 por 100 de los adultos reconoce que no se cepilla los dientes después de cada comida". Muchos pacientes llegan a la farmacia con problemas que podrían haberse evitado fácilmente. Existe una falsa creencia resumida en la frase "si no me duele nada, será que todo está bien", pero la realidad es muy distinta. La farmacéutica advierte de que "muchas enfermedades de la boca empiezan sin dolor", por lo que la ausencia de molestias no es garantía de una buena salud dental.

Principales señales de alarma: sangrado, sensibilidad y mal aliento

Uno de los mitos más extendidos es normalizar el sangrado durante el cepillado. Ante la pregunta de si es normal que las encías sangren, la respuesta de la experta es tajante: "Las encías sanas no deberían sangrar, ese síntoma suele ser un signo claro de gingivitis", que es la inflamación de la encía causada por la acumulación de placa bacteriana. Las cifras son reveladoras, ya que se calcula que más del 50 por 100 de los adultos tiene algún grado de enfermedad periodontal, aunque la mayoría no es consciente de ello porque en sus etapas iniciales apenas presenta síntomas evidentes.

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La mayoría de personas no son conscientes de que sufren una enfermedad periodontal

Las encías sanas no deberían sangrar, ese síntoma suele ser un signo claro de gingivitis"

María Martín Molina

Farmacéutica

Otro de los problemas más frecuentes es la sensibilidad dental, descrita a menudo como un "latigazo" o calambrazo al consumir alimentos o bebidas frías. "La sensibilidad aparece cuando el esmalte del diente se desgasta o cuando la encía se retrae y deja parte de la raíz del diente expuesta", explica la farmacéutica. Esta condición es muy común, afectando aproximadamente a 1 de cada 3 adultos. La buena noticia es que suele mejorar con el uso de pastas dentales específicas y, sobre todo, evitando un cepillado dental demasiado agresivo que pueda contribuir al desgaste del esmalte y la retracción de las encías.

En cuanto al mal aliento o halitosis, una preocupación que afecta a muchas personas, la experta señala que entre el 80 y el 90 por 100 de los casos tienen su origen directamente en la boca. La causa principal es la acumulación de bacterias, sobre todo en la lengua y en los espacios interdentales. Por ello, además de un correcto cepillado de los dientes, es fundamental limpiar la lengua con raspadores linguales, utilizar hilo dental o cepillos interdentales para eliminar los restos entre los dientes y mantener una buena hidratación para estimular la producción de saliva.

La rutina de higiene ideal en tres pasos fundamentales

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Lo mínimo que hay que hacer es cepillarse los dientes dos veces al día

Para mantener una boca sana, María Martín Molina resume el cuidado básico en tres pasos claros y fundamentales. El primero y más evidente es cepillarse los dientes al menos dos veces al día, aunque lo ideal sería hacerlo después de cada comida para eliminar los restos de alimentos y la placa bacteriana de manera constante. El segundo pilar de la higiene es el uso de hilo dental o cepillos interdentales una vez al día, preferiblemente antes del cepillado nocturno. "El cepillo solo limpia alrededor del 60 por 100 de la superficie del diente", recuerda la experta, y es precisamente en los espacios interdentales donde se originan la mayoría de las caries. El último paso es emplear un colutorio adecuado, especialmente si existen problemas de encías, como la gingivitis, o una tendencia a la acumulación de placa.

El cuidado bucal en niños y mayores

La higiene bucodental debe comenzar incluso antes de la aparición de los primeros dientes. En los bebés, se recomienda limpiar suavemente las encías con una gasa húmeda o un dedal de silicona después de las tomas para eliminar restos de leche. Es un error pensar que los dientes de leche no son importantes. "Los dientes de leche van a guiar el crecimiento de los dientes definitivos, y si se pierden antes de tiempo, pueden causar problemas de alineación", subraya Martín Molina. Las estadísticas en España muestran que alrededor del 30 por 100 de los niños presenta caries antes de los 12 años, lo que refuerza la necesidad de inculcar buenos hábitos desde pequeños y supervisar siempre el cepillado.

En el otro extremo, las personas mayores y aquellas con prótesis, implantes o coronas también requieren una atención especial. Es un error pensar que las prótesis no necesitan una limpieza exhaustiva; al contrario, exigen una higiene muy cuidada para evitar la acumulación de bacterias e infecciones. Además, la sequedad bucal o xerostomía es muy frecuente en los mayores, a menudo como efecto secundario de la medicación, lo que incrementa el riesgo de caries y mal aliento. En estos casos, es importante utilizar productos específicos como pastas, colutorios y geles humectantes para mejorar su calidad de vida.

Como consejo final, la farmacéutica lo resume de una forma muy clara y sencilla: "Dedicar 2 o 3 minutos diarios al cuidado de la boca puede evitar muchos problemas en el futuro". Ante cualquier señal de alerta como el sangrado persistente, la sensibilidad aguda o el mal aliento crónico, la recomendación es siempre acudir a la farmacia para un primer consejo o visitar al dentista para obtener un diagnóstico profesional y un tratamiento adecuado.

Dedicar 2 o 3 minutos diarios al cuidado de la boca puede evitar muchos problemas en el futuro"

María Martín Molina

Farmacéutica

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.