OPINIÓN
Ad Libitum con Javier Pereda. Hoy: Coaliciones
Desde las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo, los acontecimientos se suceden ...

Ad Libitum con Javier Pereda. Hoy: Coaliciones
Jaén - Publicado el - Actualizado
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... de forma vertiginosa. Esta ocasión requería votar en clave nacional. En un considerable sector social revoloteaba la pregunta de Cicerón, trasladada ahora a Sánchez: “¿Hasta cuándo abusarás, Catilina, de nuestra paciencia?”. Con una contundente respuesta, la ciudadanía se ha rebelado contra el presidente del Gobierno, que, para mantenerse en el poder, ha pactado con comunistas, golpistas y proetarras. Sin duda, el más indecente Gobierno de la democracia. Así lo demuestran los resultados electorales, con mayoría absoluta del PP en cinco de las capitales andaluzas, y la posibilidad de pactar con Vox en Huelva y Sevilla. Por el contrario, Jaén representa la única capital objeto de un análisis político diferente. En esta ciudad, el movimiento reivindicativo convertido en partido “Jaén Merece Más” (JM+), con tres concejales, decantará quién ostentará la alcaldía, porque tanto socialistas como populares han empatado con once ediles. La irrupción de este partido, a modo de “Teruel Existe”, obedece a que esta ciudad se ha convertido con el transcurso de los años en la Cenicienta e ignorada de las administraciones públicas.
Que emerja una nueva formación política provincial, cuyo interés ideológico se circunscribe a servir de catalizador de inversiones inmemoriales prometidas para la mejora de la ciudad, constituye una buena noticia, pues conseguirá activar el bipartidismo. En las actuales circunstancias políticas parece que lo más razonable sería apostar por alinearse con las sinergias del eje Sevilla-Jaén-Madrid, que lo lidera el Partido Popular. Si JM+ maneja con inteligencia política y realismo el mandato que le ha otorgado los votantes, devendrá en beneficio de esta ciudad ninguneada económicamente. Las decisiones políticas equivocadas pasan la factura del electorado, como a Rivera y Arrimadas en Ciudadanos; a Iglesias, Montero y Belarra en Podemos (“Los echamos” reza una lona virtual de Ayuso); a Rajoy que produjo el nacimiento de Vox o el pulso entre Casado y Egea contra la presidenta madrileña de la mayoría absoluta. De ahí que la posible apuesta de esta inédita formación para coaligarse con la lista socialista más votada, por casi trescientos votos, hegemónica en la diputación, puede parecer aventurada, máxime cuando las arcas municipales tienen un agujero de seiscientos millones de euros. Los jienenses no entenderían que, tratándose de un partido sin ideología política, pudiendo apostar por la opción que puede reportar mayores logros, se envide por la alternativa con menos posibilidades.
Tampoco sería equitativo que con tres concejales se imponga en las negociaciones la alcaldía u otros acuerdos desproporcionados, cuando los otros dos partidos han obtenido once ediles. Existe un lamentable precedente. En 2019 Ciudadanos, con cuatro munícipes, exigía al PP, con el doble, la alternancia en la alcaldía; esta oferta desmedida no prosperó ni salió gratis. En la redistribución del voto, respecto a las anteriores elecciones, se mantienen los concejales socialistas y los dos de Vox; los populares aumentan tres ediles provenientes del extinto Cs; Podemos no consigue representación, y los tres restantes van a JM+. Hasta el próximo 17 se suscitarán conjeturas. El “pato cojo” Sánchez intenta morir matando, al adelantar elecciones generales pasadas 12 horas de los anteriores comicios, para después del ardiente 18 de julio, el 23 domingo, que según ChatGPT es el día más caluroso del año. Con este movimiento estratégico, en plena canícula vacacional —que se lo digan a Ángels Barceló—, pretende desmovilizar al electorado, aumentar el voto por correo, taponar la sangría electoral y blindarse de críticas sociales y de sus barones. El sanchismo ha vuelto a la campaña propagandística de polarización y denigración del dóberman felipista. Sabe que tiene chance en las elecciones generales si consigue que el PP y Vox no logren pactar previamente en ayuntamientos y comunidades.
La derecha acomplejada de Feijóo ya le ha comprado la mercancía averiada de establecer un cordón sanitario con la formación de Abascal, en Valencia y Extremadura. El supremacismo moral del más indecente de los presidentes, pretende demonizar al partido constitucional de Ortega Lara, cuyos resultados se han multiplicado por tres. Sin embargo, resulta aceptable mantener como socios de gobierno y legislatura al partido de los proetarras Bolinaga, Pototo o Isuntza; a las comunistas “sueltavioladores” e instigadoras de las leyes trans o a los golpistas catalanes. El único enemigo de las derechas si persiguen ganar las elecciones consiste en desoír a su electorado evitando coaligarse.



