OPINIÓN

Las Divinas Palabras con Ernesto Medina. Hoy: Asuntos Chuléricos III

00:00

Redacción COPE Jaén

Jaén - Publicado el - Actualizado

2 min lectura

En la puerta del Banco de España estaban esperándome el Creata y Carlos Campos, los dos responsables de la exposición. “Está muy tranquila. Le hemos preguntado si quería beber o comer algo. Nos ha pedido un tercio de Alcázar, unas aceitunas de cornezuelo y patatas fritas. Ha dicho que ella ha sido de toda la vida de las de Casa Paco, pero que las de Oya o Santo Reino también están muy ricas. Nos ha dado las gracias y pedido disculpas por las molestias. Ha insistido en si tardarías mucho, aunque ha añadido que tiempo es lo que le sobra. Su preocupación era por si nos estaba entreteniendo o causando algún trastorno familiar o personal”.

No me pudieron aclarar nada más. Ni qué quería la buena señora ni por qué yo. “No tengas ninguna preocupación. Es encantadora. Lo de espada, la falcata ibérica, dice que es para que nos la tomásemos en serio. Ha asegurado que cuando entres en la sala, la aparta para que te quedes tranquilo”. Ignoraban cómo se llamaba. “Se lo hemos preguntado, claro. Ha respondido que la conocen por muchos nombres, pero que eso ya te lo explicaría a ti. Mientras tanto ha comentado que le ha hecho gracia lo de la Dama de Cubero. Le sirve”.

Mis anfitriones llamaron a la puerta. “Señora, ya ha llegado Ernesto Medina. ¿Puede pasar?”. Enseguida contestó: “Por supuesto, adelante, pero que os deje el móvil. Ésta es una conversación privada y secreta”. Apagué el teléfono y lo entregué. “¿Seguro que no hay peligro? Todo esto es muy raro”. Me explicaron que ella estaba encadenada de verdad y que les había entregado la llave del candado. “Además, como está al fondo de la sala y desde aquí no se podrá oír vuestra conversación, ha dicho que para tu tranquilidad dejemos la puerta abierta”.

Tomé aire y entré. Estuve dentro de la sala casi dos horas durante las cuales sólo requerí al Creata y Carlos Campos para otras Alcázar y algo de tapeo. Al cabo de ese tiempo, salí. “Creo que todo está resuelto. Id a quitarle el candado”. Se apresuraron dentro de la sala. Inmediatamente después volvieron corriendo, demudados. “No está. Las cadenas tiradas en el suelo. Los botellines de cerveza, vacíos. Pero de ella ni rastro. La única salida es esta puerta. Es como si se hubiera desvanecido”.

En el fondo no me extrañó. Pedí otra Alcázar y me dispuse a explicarles qué había sucedido debajo del cartel del Kist, quién era la Dama de Cubero y de qué habíamos hablado.

Palabras, divinas palabras

Escucha en directo

En Directo COPE JAÉN

COPE JAÉN

Programas

Último boletín

5:00H | 13 ABR 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking