El misterio del viaducto casi nuevo que ya necesita refuerzos en la autovía A-45
La construcción de nuevos pilares en un paso elevado de reciente creación en el nudo de la A-4 con la A-45 genera dudas sobre su diseño y cálculo original

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Córdoba - Publicado el
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Los trabajos de refuerzo estructural que avanzan desde hace meses en el viaducto que conecta la autovía A-4 con la A-45, eje clave en la comunicación entre Córdoba y Málaga, despierta cierta expectación a los conductores que transitan por vía. La razón principal es la juventud de la infraestructura, ya que no es habitual que una obra de esta envergadura requiera una intervención tan significativa poco tiempo después de su construcción. Los conductores que transitan por la zona han sido testigos de la presencia de maquinaria pesada y de la ejecución de nuevos y robustos pilares de apoyo.
La actuación, perfectamente visible desde la calzada inferior, se centra en la construcción de nuevos soportes verticales de hormigón armado. En el lateral derecho de la estructura ya se han levantado dos pilares de nueva planta, mientras que otros dos se están ejecutando en el lado izquierdo. Estos cuatro nuevos apoyos se suman al pilar central que ya formaba parte del diseño original, creando un sistema de sujeción mucho más denso que el que se había previsto inicialmente en el proyecto.
Un refuerzo inusual para su edad
Desde un punto de vista técnico, la lógica de esta intervención es clara. La incorporación de nuevos pilares tiene como objetivo reforzar la capacidad portante del tablero y optimizar la distribución de las cargas que la estructura transmite al terreno. Al reducir la distancia entre los apoyos, un concepto que en ingeniería se conoce como “luz”, se disminuyen de manera efectiva los esfuerzos de flexión en las vigas principales. Esto, a su vez, mejora el comportamiento global del viaducto frente a las cargas dinámicas, especialmente las que genera el constante paso de tráfico pesado.
Este tipo de actuaciones de refuerzo son relativamente frecuentes en infraestructuras que acumulan varias décadas de servicio. El envejecimiento de los materiales, la fatiga estructural por el uso continuado o un incremento del tráfico no previsto en los cálculos originales suelen ser motivos que aconsejan este tipo de obras preventivas para garantizar la seguridad y prolongar la vida útil de la construcción. Sin embargo, que se acometan en una estructura de reciente construcción, como es el caso de este paso elevado, es lo que ha abierto numerosos interrogantes sobre los condicionantes técnicos que han motivado la intervención.
Silencio del Ministerio y posibles hipótesis
Sobre la mesa existen diversas hipótesis que podrían justificar un refuerzo de estas características en una obra nueva. Entre las posibles causas se barajan revisiones de cálculo posteriores a la finalización del proyecto, cambios en las normativas técnicas de construcción, un incremento del tráfico muy superior al que se había estimado en las previsiones iniciales o la detección de comportamientos estructurales anómalos que, sin implicar un riesgo inminente para la seguridad, aconsejan una mejora del sistema de apoyos para evitar problemas futuros. Tampoco se descartan factores geotécnicos, como asientos imprevistos del terreno o la necesidad de optimizar la transmisión de cargas al subsuelo.
Pese al visible despliegue de medios y a los meses que llevan los trabajos en marcha, con las consiguientes molestias para los conductores en forma de señalización provisional y estrechamientos de carriles, el misterio sobre el origen de la obra persiste. En COPE nos pusimos en contacto con Ministerio de Obras Públicas para solicitar información detallada sobre el alcance y la justificación de la actuación antes incluso de que los trabajos fueran tan evidentes, pero hasta el momento no se ha ofrecido una explicación oficial pública.
QUÉ DICEN LOS EXPERTOS
Esta intervención, aunque inusual, no responde a un fallo grave, sino a una actuación preventiva, según explica Antonio Cleofé, representante del Colegio de Ingenieros de Caminos de Córdoba. El Ministerio de Transportes realiza inspecciones periódicas y en una de ellas se detectaron pequeñas fisuras no alarmantes. Para evitar que el agua se filtre y dañe las armaduras internas a largo plazo, se ha decidido actuar.
En este caso, ha sido una actuación más preventiva para evitar que a futuro haya más deformación en el puente"
Representante del Colegio de Ingenieros de Caminos de Córdoba
En este caso, ha sido una actuación más preventiva para evitar que a futuro haya más deformación en el puente"
La solución ha consistido en añadir seis nuevos pilares para reducir a la mitad la distancia entre apoyos, lo que disminuye las deformaciones. El experto descarta un fallo de diseño, pues "no es normal que sean errores de cálculo". La causa más probable, apunta, es el desgaste por un uso intensivo, con más camiones de los previstos.
No es normal que sean errores de cálculo, porque hay muchos ojos mirando estos cálculos"
Representante del Colegio de Ingenieros de Caminos de Córdoba
Seguridad garantizada durante la intervención
Una de las claves de la ejecución es que los nuevos pilares, que requieren cimentaciones profundas y fustes de hormigón armado, se integran bajo el tablero existente. Este método constructivo permite llevar a cabo el refuerzo sin necesidad de desmontar la estructura original ni de cortar el tráfico, más allá de las limitaciones puntuales. Esta forma de proceder indica que, según la dirección técnica de la obra, la seguridad está garantizada en todo momento mientras se realizan los trabajos.
En definitiva, la intervención busca incrementar el margen de seguridad y prolongar la vida útil de un viaducto estratégico para la red viaria andaluza. No obstante, la necesidad de reforzar una infraestructura relativamente nueva convierte esta operación en un caso de estudio significativo desde la perspectiva de la ingeniería y la planificación de las grandes obras públicas en España.



