Ciclismo

Benoot conquista su primera Strade Bianche; Valverde, cuarto

El belga logró este sábado el primer gran triunfo de su carrera, al imponerse por delante del francés Romain Bardet (AG2R) y del belga Wout Van Aert (Verandas-Willems), tres veces consecutivas campeón mundial de ciclocross. Alejandro Valverde acabó en la cuarta posición, en una Strade Bianche que fue condicionada por la intensa lluvia.

Tiesj Benoot

Tiesj Benoot conquista su primera Strade Bianche bajo la lluvia de Siena @StradeBianche

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:40

El belga Tiesj Benoot (Lotto-Soudal) ganó este sábado la duodécima edición de la prueba Strade Bianche de ciclismo, con salida y llegada en la ciudad italiana de Siena (Toscana, centro), de 184 kilómetros, 64 de ellos sobre pistas de tierra. 

Benoot logró este sábado el primer gran triunfo de su carrera, al imponerse por delante del francés Romain Bardet (AG2R) y del belga Wout Van Aert (Verandas-Willems), tres veces consecutivas campeón mundial de ciclocross.

El español Alejandro Valverde (Movistar) acabó la prueba en la cuarta posición, en una Strade Bianche de 2018 que fue condicionada por la intensa lluvia, que complicó el trabajo de los corredores al convertir la arcilla blanca de las pistas de tierra en auténtico barro. Benoot, nacido en Gante hace 23 años, salió ganador con mérito de una prueba de gran intensidad y llegó a la línea de meta de la icónica Plaza del Campo de Siena en 5 horas, 3 minutos y 33 segundos, con una ventaja de 39 segundos sobre Bardet.

El corredor belga marcó la diferencia en el último de los once tramos en pistas de tierra previstos en la prueba, en Le Tolfe, donde superó en una rampa que roza el 15 % de pendiente a Bardet y a Van Aert. 

Desde allí, mantuvo su ventaja con autoridad y llegó a la subida de Santa Catarina, que lleva hacia la Plaza del Campo, con un cómodo margen que administró de forma brillante para preceder a sus dos primeros perseguidores. Detrás, el que más compromiso puso para intentar alcanzar a los líderes fue Valverde, que se separó del grupo a falta de cuatro kilómetros para el final y que recortó distancias, aunque recuperar el minuto y 40 segundos que le separaba de Benoot ya era imposible.

La de este año fue una Strade Bianche particularmente espectacular, en la que las condiciones meteorológicas, con frío y fuertes lluvias, hicieron prevalecer el instinto de los corredores sobre las estrategias. No fue un buen día para el triple campeón del mundo eslovaco Peter Sagan (Bora), que terminó octavo, tampoco para el vigente campeón, el polaco Michal Kwiatkowski (Sky), o el italiano Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida) ni para el belga Greg Van Avermaet (BMC), que estaban entre los posibles favoritos.

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