A 500 metros de meta
Espectacular caída en la Vuelta a Burgos por culpa de un badén en bajada
El neerlandés David Dekker se fue al suelo en un badén y se llevó con él a todo el pelotón salvo a tres de sus compañeros que llegaron en solitario a la meta de Villadiego.

ctv-9wn-cicl
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
Timo Roosen se llevó este miércoles la segunda etapa de la Vuelta a Burgos. Una victoria que llegó 'gracias' a la caída de su compañero Dekker, y al hecho de que éste arrastró a buena parte del pelotón al suelo o bien a quedarse atrapados tras las bicis y vallas caídas fruto de una enorme montonera. ¿El origen? Un badén en bajada a 500 metros, en plena zona de aceleración para encarar la llegada a meta.
No hubo sprint. No hubo lucha por la etapa. Los únicos tres ciclistas que pudieron evitar a Dekker fueron tres de sus compañeros en el Jumbo-Visma, que logró un triplete engañoso y un triunfo celebrado en meta por un Roosen que no debió hacer tal cosa.
Al estar dentro de la zona de seguridad, Roosen se llevó la etapa y el resto de participantes tendrán el mismo tiempo, al estar el pelotón agrupado en el momento de la caída masiva. Así, sigue líder de la prueba, pese a verse atrapado, el colombiano Santiago Buitrago (Bahrain-Victorious).
Una vez sanadas las heridas, salvo que alguien tenga que abandonar a consecuencia de la montonera, los ciclistas afrontan este jueves la tercera etapa entre Quintana Martín Galíndez y Villarcayo con el coloso Picón Blanco (HC, con 7,9 kilómetros al 9,2 por ciento de pendiente media) a 36,5 kilómetros de la meta



