Farinós: la Comunidad Valenciana, de arriba a abajo - Yo jugué en Primera

Farinós: la Comunidad Valenciana, de arriba a abajo

Escribir sobre el futbolista de esta semana es hacerlo sobre uno de los que, como aficionado al Hércules que soy, más he aplaudido en el José Rico Pérez: Francisco Javier Farinós. Ese centrocampista pequeñito con una clase y un físico soberbio, cuando las lesiones en el pubis, por desgracia bastante habituales en su carrera, le dejaban. Y además, y de ahí el título de esta entrada, debe de ser de los pocos jugadores que ha jugado en cuatro equipos valencianos de las tres provincias en Primera División. Pero empecemos por el principio:

Farinós formaba parte de la cantera del Valencia cuando Jorge Valdano lo llama para el primer equipo en la temporada 96/97, donde se mantendría en las cuatro siguientes temporadas. Llegó a un equipo en el alambre y acabó siendo campeón de Copa del Rey, Supercopa de España y jugando una final de Liga de Campeones. En su primer año en Mestalla jugó 18 partidos y anotó 1 gol: fue precisamente ante el Hércules, en un partido con lío, y gordo, en los aledaños el estadio alicantino.

Durante las siguientes temporadas, el centrocampista se convirtió en un fijo en el once para los tres entrenadores que tuvo: Valdano, Claudio Ranieri y Héctor Cúper. El valenciano disputó, entre 1997 y 2000, 97 partidos con la elástica che, en los que marcó 9 goles. También partió de inicio en uno de los partidos históricos de la entidad: su primera final de Champions League, la del 2000, ante el Real Madrid. Además, José Antonio Camacho lo llamó para jugar con la Selección Española en dos ocasiones.

Aquel sería uno de los últimos partidos de Farinós con el Valencia, antes de protagonizar un traspaso récord para la época: 19 millones de euros por fichar por el Inter de Milán. Su etapa en Italia no fue tan fructífera como le hubiese gustado, en gran parte por sus problemas en el pubis, aunque compartió vestuario con estrellas como Ronaldo, Seedorf, Zanetti o Toldo, a quien sustituyó en la portería en un partido europeo después de que el meta transalpino fuera expulsado. ¿Dónde? En Mestalla:

 

Tras dos años y medio en el Inter, el Villarreal le recuperaba como cedido para la Liga española en el invierno de 2003. Farinós tenía entonces 24 años, y ayudó a la salvación del equipo amarillo jugando 21 partidos y anotando 2 goles.

El Inter contó con él en su regreso al Calcio en la temporada 2003/2004, pero Farinós acaba jugando apenas 16 partidos, por lo que el siguiente verano vuelve definitivamente a nuestro país para firmar por el Mallorca, donde pasa las dos siguientes temporadas y donde juega 46 partidos y consigue 4 goles.

2006 supone un punto de inflexión en la trayectoria de Farinós. Finaliza su etapa en Palma y se queda sin equipo. Prueba en el Charlton Athletic de Inglaterra, pero no le contratan. Farinós pasa su peor época como futbolista aquel verano. Él mismo confesó, en una entrevista en El País, que para no pensar se iba a descargar camiones con un amigo. Una llamada del director deportivo del Hércules -y amigo personal- a una semana de que empiece el campeonato de Segunda le salva.

No obstante sus primeros pasos en Alicante no fueron como a él le hubiesen gustado. Su falta de ritmo pasa factura a su rendimiento y no cuaja una buena temporada. Sin embargo, a partir de 2007 las tornas se vuelven a su favor y Farinós cuaja tres grandes temporadas que culminan con ascenso a Primera División en 2010. Un ascenso para el que el centrocampista quería estar sobre el césped, por lo que juega los 4 últimos meses de la temporada lesionado, arrastrando esto hasta finales de enero en la vuelta del Hércules a Primera División. Cómo le echó -le echamos- de menos en el Rico Pérez. Jugó solo 12 partidos aquella temporada, e hizo 1 gol, pero qué gol:

El descenso del Hércules y una oferta del Levante para seguir en Primera convencieron al valenciano para enrolarse en las filas granotas. Cuarto equipo de la Comunidad en el que Farinós jugaría. En su año en Orriols, el mediocampista fue titular en 18 de los 30 partidos en los que contó con él Juan Ignacio Martínez, y el equipo hizo el mejor año de su historia: sexto clasificado, con billete para la Europa League.

Su último club fue un viejo conocido: el Villarreal. Farinós ‘baja’ a Segunda División para intentar devolver al submarino a la élite. Lo consigue, pero su pubis sigue dándole problemas, por lo que en 2014, ya en Primera, decide retirarse definitivamente en el mes de febrero, con 35 años.

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